One step. Another step. A lot people walking fast in all directions. I didn't really cared about them. I could barely recognize their faces or understand what they were saying. They were more like shades brushing along the streets, ethereal. Among the crowds however, there she was. It had been such a long time since I'd seen her, but my memories of her were still as sharp as ever; I could recall every little detail.
Those deep blue eyes, with subtle hints of silver every now and then. The long, dark, curly hair slowly walking down her neck and into her chest, teasing you in. Her lips, those tender, welcoming lips. It took me a minute to figure her out and by the time I regained control over myself she was already there, in front of me. We've played this game several times before, and to perfectly honest, I've never actually won. Yet, there she was, teasing me.
We both kept quiet for a second, she was staring right into my eyes, and I could feel how my blood started to rush. Her lips slowly began to move and said "What do you want?" I knew it was coming and I tried my best to give her an answer, but regardless of what I said she just kept asking the same question again and again, "What do you want?". It didn't really mattered if I walked fast or slow, if I turned right or left or if I closed or opened my eyes, she was always there, right in front of me, repeating the question with that sweet voice and warm smile of hers.
By the way she stared at me I think she knew I didn't really had an answer, but she kept asking anyways, pushing me, driving me, testing me. I started running, to no avail; you cannot escape from this game. Cornered and subdued, I stood up once more, looked right into her eyes and answered "I do not know"; it was my last stand. She asked once more "What do you really want?", "To be happy" I said. Of course I wasn't be able to get away with something cheap like that.
With a sassy smile she asked yet again "What do you truly want?". Then I realized that I had lost the game once again, and that I had nowhere else to run, so I kept quiet and said nothing. Then in the blink of an eye, she was gone. I keep wondering if someday I'll be able to win the game.
9.30.2012
8.27.2012
Trasciende
Odio. Dolor. Culpa. Rencor. Toda mala sensación, tu corazón trasciende. Miedo. Duda. Ira. Cada parte negativa en ti, tu mente la domina. Juntos, tu corazón y tu mente, permiten que tu voluntad se imponga, trascienda.
Estigmas. Etiquetas. Espinas. Deslindate de las ataduras que limitan tu propio crecimiento, tu cuerpo las ha dejado atrás. Cada una de tus células ha renacido, tu cuerpo ha trascendido.
Ilusiones. Fantasías. Sueños. Ideales. Distracciones que nublan tu presente con un futuro inalcanzable. Así como has trascendido de las sombras, trasciende de la luz; trasciende hacia la paz.
Luz. Sombra. Blanco. Negro. Bueno. Malo.Todavía más allá de lo definido entre lo correcto y lo incorrecto, lo eterno y lo imposible. De la misma definición de quien eres, ve mucho más allá, trasciende.
Trasciende de ti mismo, de todo lo que has logrado y has errado, de los recuerdos y los sueños, del pasado y del presente, del lobo, las espinas y lo imposible, de todo lo que te ha definido hasta ahora y todo lo que predefine tu futuro. De ti, de ellos, de todo, sin miedo ni gloria, sin cesar, trasciende.
8.23.2012
Semilla
Quiero sembrar una semilla en ti, para después observar que haces con ella. Para esto, tengo que escarbar profundo, y en el proceso desyerbar y desenterrar piedras y espinas. De otra manera seria imposible sembrar una semilla sana con posibilidad de que, quizás algún día, florezca. Si nace una hermosa flor, aunque yo jamas pueda tocarla, habrá valido la pena el esfuerzo. Y si algún día el destino conspira a mi favor, y el viento te lleva nuevamente a mi camino, entonces será evidente la existencia de lo divino, y te regare, te cultivare, y te cuidare siempre.
Nutrido
La verdad es que el mundo me queda chico, me lo quiero comer a puños. Y es que, aunque me encuentre bien nutrido, no me gusta comer solo. El mundo no sabe igual de bien solo que acompañado.
Pantano
Lentamente logro moverme dentro de este gris pantano. Paso a paso, respiro a respiro, voy encontrando mi camino dentro de este extraño lugar. Hay momentos por los que me hundo, cuando el pantano se torna demasiado hondo, así como hay momentos en los que siento que corro, a través de sus bajíos. Otras veces llueve o nieva, aunque en realidad no importa. El pantano y yo en realidad somos uno, y sus bienes o sus males no son mas que distintas maneras que elige para comprenderme; así como yo mismo en momentos elijo ayudarme o hundirme. Al final del pantano hay una planicie, recta y tranquila hasta donde la mirada puede ver. Ella es indiferente, no te odia ni te quiere, le da igual si la caminas o la corres, si la tomas o la dejas. No existe lugar en este mundo que me de mas miedo que esa planicie; incluso cuando me estoy ahogando en lo profundo del pantano, le agradezco por retarme, y no dejarme salir hacia ese horrible, horrible lugar.
8.08.2012
Lazos
"Tu todavía para mi no eres más que un niño, igual a otros cien mil niños. Y no te necesito. Tu tampoco me necesitas. Para ti, yo soy un zorro semejante a otros cien mil zorros. Pero si me domesticas, nos necesitaremos mutuamente. Serás para mi único en el mundo y yo seré para ti único en el mundo.
Al principio, te sentarás un poco lejos de mí, así, de esta manera, sobre la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Uno es para siempre responsable de lo que domestica."
Al principio, te sentarás un poco lejos de mí, así, de esta manera, sobre la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Uno es para siempre responsable de lo que domestica."
8.07.2012
8.06.2012
Dientes
Si ante la menor provocación muestras los dientes, es muy fácil descubrir cual es tu debilidad. Tu miedo te expone más que cualquier cantidad de pretensiones.
Allo~eh
La piel enardecida, ha perdido toda su calma. Las grietas en su superficie han secado al músculo y llegado hasta los huesos. De entre sus poros fluye un vapor ardiente, enfermo; entre sus venas corre una sangre seca, marchita. Aspera como ninguna otra, esta piel es más polvo que carne. A pesar de esto, no le queda más remedio que soportar el caminar de su destino errante. La luz del sol la penetra violentamente, ya poco puede hacer para proteger los huesos. En su lastimoso intento, lo único que logra es sangrar más y mitigar el dolor.
El caminante no se detiene. Al tener cualquier contacto con otra piel, tan sólo logra deshacerse y caer a pedazos; sólo acelera su destino. Y es que hace mucho tiempo esta piel ha aceptado la voluntad del caminante, nada puede detenerle. La luz de la luna sirve de poco consuelo para esta piel, que arde con un intenso tono carmesí incluso desde la oscuridad de la noche.
Durante un tropiezo en su camino, esta piel se encontró con una planta, sencilla, suculenta y acogedora, quien tiernamente le ofreció el néctar de una de sus ramas. Este lentamente le cubrió, cuidadosamente cerrando sus grietas, deteniendo la hemorragia, enfriando el terrible ardor, compartiendo su aliento con la piel que hace tanto tiempo no había podido respirar. Y por primera vez, en demasiadas lunas, la piel por fin volvió a sentir verdadera paz.
7.30.2012
Mamoru
Puede que sea cierto, que la fuerza de mi alma se alimente de proteger a otros. El fuego que corre por mis venas se enloquece y corre intensamente, cada vez que encuentro algo que valga la pena proteger. Me vuelvo capaz de lograrlo lo que sea, me siento libre de alcanzarlo todo. La verdad es que en este mundo hay tan pocas cosas que valgan la pena proteger, que cuando encuentro alguna mi vida grita con un brillo que ni el miedo mismo puede silenciarle.
Tal vez sea idealista pensar que la fuerza del hombre debe ser usada para ayudar a otros, no para dominarlos. Igual de ingenua puede ser la idea de que en realidad el que se dedica a proteger a otros no busca nada más que protección para si mismo. Soñador es aquel que crea que es mejor dar que recibir, fanfarrón aquel que lo mencione. Pero nada importa. La fuerza de estas manos, la vida en mis pulmones, la determinación en mi mirada; mi voluntad lo domina todo. Mi deseo abruma a la duda y la razón.
Tal vez sea que mi vida no ha sido fácil, que mi camino lo he caminado solo, que he tenido que defenderme y protegerme del mundo con mis propias manos. Uno a uno perdí a mis protectores, y me enfrente al mundo armado con nada más que promesas y sueños. El mundo me ha aplastado, deshecho hasta los huesos, sin razón y sin piedad. Puede que haya gritado y gritado por un protector que nunca llego, y en consecuencia yo crecí para convertirme en uno. Puede que parte de mi crea que si soy capaz de proteger, tal vez, pueda ser digno de ser protegido, no lo sé.
Lo que si se es que una vida donde no proteja nada no esta completa, el mundo no puede ser tan frío. Si al final de los días tengo que recordar mi camino, será sabiendo que en cada paso dedique mi cuerpo y alma a proteger aquello que fue valioso para mi. Si el final de los días me encuentra mañana, me iré sabiendo que hasta hoy protegí todo lo que mi alma deseó.
Tal vez sea idealista pensar que la fuerza del hombre debe ser usada para ayudar a otros, no para dominarlos. Igual de ingenua puede ser la idea de que en realidad el que se dedica a proteger a otros no busca nada más que protección para si mismo. Soñador es aquel que crea que es mejor dar que recibir, fanfarrón aquel que lo mencione. Pero nada importa. La fuerza de estas manos, la vida en mis pulmones, la determinación en mi mirada; mi voluntad lo domina todo. Mi deseo abruma a la duda y la razón.
Tal vez sea que mi vida no ha sido fácil, que mi camino lo he caminado solo, que he tenido que defenderme y protegerme del mundo con mis propias manos. Uno a uno perdí a mis protectores, y me enfrente al mundo armado con nada más que promesas y sueños. El mundo me ha aplastado, deshecho hasta los huesos, sin razón y sin piedad. Puede que haya gritado y gritado por un protector que nunca llego, y en consecuencia yo crecí para convertirme en uno. Puede que parte de mi crea que si soy capaz de proteger, tal vez, pueda ser digno de ser protegido, no lo sé.
Lo que si se es que una vida donde no proteja nada no esta completa, el mundo no puede ser tan frío. Si al final de los días tengo que recordar mi camino, será sabiendo que en cada paso dedique mi cuerpo y alma a proteger aquello que fue valioso para mi. Si el final de los días me encuentra mañana, me iré sabiendo que hasta hoy protegí todo lo que mi alma deseó.
7.25.2012
Reformatorio
- "Bienvenido. No hables más que lo necesario. No actúes de manera especial, ni hagas nada raro. No te alejes del patrón y del método. No entiendas a la gente ni pidas a la gente que te entienda. Recuerda que el miedo puede más que la voluntad, que la duda siempre vencerá a la curiosidad. En este mundo no tienes lugar, y tu necedad de ser autentico solo te aleja de sus habitantes. Reformate, resignate, vuelve a ser parte del mundo. Deja de lastimarte tratando de ser tu mismo, acepta que eso no funciona. La honestidad no va a llevarte a ningún lado, miente. Deja de tratar de cambiar al mundo, no hay manera en que tu fuerza de voluntad pueda si quiera alcanzar a otro ser humano, resignate, cede, aprende a vivir con miedo y muere junto con nosotros, niño."
- "Ud. lo hace sonar tan fácil, pero olvida que antes de todo eso, yo preferiría morir aquí solo, habiendo intentando todo, dejando atrás una vida intensa, en lugar de de compartir con ustedes su lenta e insensible agonia de vivir adormecido."
- "Eso es lo que dicen todos, niño, pero tarde que temprano todos regresan. Y a ti, igual que a todo los otros, te estaremos esperando. Y al igual que ellos, aprenderás que esta vida adormecida no es tan mala como dices, que no hay mal que por bien no venga y que tu vida entera no ha sido nada más que un experimento fallido; un desperdicio que tan sólo te aisló del mundo. Pero no te preocupes, nosotros no te juzgaremos ni culparemos, siempre serás bienvenido de vuelta, niño."
- El niño, no respondió.
7.24.2012
Fugaz
Entre los cielos conocí a una naciente y hermosa estrella fugaz, con un color tan especial que la hacia sobresalir entre todas las demás estrellas. Nada más con verla, sabia que tenia el potencial para brillar como ninguna otra. Sin embargo, ante la presión de ser la más brillante, la estrella dudo, y murió sin haber brillado plenamente. Es una lastima que por miedo, la estrella se convirtió en piedra, y los cielos jamas conocieron su verdadero color. En mi necesad, yo sigo recorriendo los cielos en busca de aquellas estrellas que con sus colores me hagan sentir vivo, sin importar con cuantas piedras tenga que tropezar.
Té
Quiero conocerte. Quiero quererte. Quiero prometerte que todo va a estar bien. Quiero creerte. Sin importar el tiempo o la distancia quiero decirte que más pierde el que no intenta; que no gana el que no arriesga. Todo esto, y más, quiero. Quiero descubrirte y sorprenderte. Tomarte de la mano y sonreír, todo quiero. Quiero, te.
7.11.2012
Océano
En el océano cada vez que alguien da un respiro el agua pierde algo de claridad. Mientras más escucho las voces de los demas, la claridad de mis pensamientos se vuelve más borrosa. Cuando me encuentro dentro de este intimidante bosque, puedo sentir la presión del mundo sobre mis hombros. Así como las flores crecen a pesar de la nieve, no debo de permitir que mi voluntad sea abatida por la de otros.
Ya no le tengo miedo a nada, he perdido todo mi miedo. Aun cuando las hojas que se tornan amarillas sienten con más intensidad la gravedad que las guía hacia el suelo, ellas no temen caer. No le tienen miedo a nada, han perdido su miedo. Están vivas, y eso es todo lo que necesitan para seguir adelante; todo lo que necesitan saber con certeza.
El océano frente a mis ojos expone su débil superficie, y la nube que guía mis pasos lentamente me lleva hacia él. Lo que pueda pasar no me da miedo, lo he dejado atrás. Paso a paso veo el sol nacer, y con un suspiro me refugio bajo la lluvia. Nada me da miedo, baño mi corazón y mis manos en estos sentimientos de satisfacción y de paz, y sigo hacia adelante.
Camino con confianza sobre este impredecible océano. El sentido común y la duda no tienen lugar, ya no los necesito más; dejo que la vida fluya, sin miedo, ya no tengo miedo. Como las hojas que cambian de color, siento como la gravedad guía mis pasos. Estoy vivo, y eso es todo lo que necesito para seguir adelante.
7.03.2012
Mundo
No logro entender al mundo, es por eso que la mayor parte de mi vida la paso bajo un exilio voluntario. Siempre ha sido así, desde que tengo memoria he coexistido con el mundo, camino sus calles, respiro su aire, lo habito y lo disfruto más no pertenezco a el. Mi mundo es cambiante por naturaleza, en un abrir y cerrar de ojos puedo deshacerlo todo y crear uno nuevo y diferente en su lugar. Mi mundo es de existencia corta, efímero, volátil e intenso. Sin embargo, mi mundo siempre mantiene ciertas características.
En mi mundo uno siempre es libre y las únicas limitaciones son las que nos imponemos nosotros mismos, no importa la situación o circunstancia, uno siempre es libre de decidir como abordar cada momento, y uno siempre es libre de decidir mira hacia arriba y seguir adelante o no. La voluntad y la fuerza son lo que definen nuestros limites, y lo más importante es nunca dejar de intentar alcanzar tus metas. Fallar es tan bien visto y celebrado como no hacerlo. De hecho, el coraje de intentar algo donde es muy probable que uno vaya a fallar podría fácilmente ser mi definición de grandeza. En mi mundo la gente no se rinde, la gente reflexiona, aprende, perdona y mejora constantemente, buscando convertirse en mejor ser humano. Aquí la gente no tiene miedo de estar sola, sino que busca descubrirse y conocerse, ser autentico e irrepetible. En mi mundo la gente viene a dar, no a recibir.
Y es por todo esto que este mundo a mi me parece un lugar ajeno e incomprensible. Lleno de millones de personas, todos nacidos iguales, con sueños, aptitudes, cualidades y defectos; con una infinita capacidad de amar y ser felices. A pesar de esto, la vida pasa y nos exige, y en nuestro mejor esfuerzo tratamos de responderle y seguir adelante, cargando con nosotros las secuelas de sus embates, las heridas y las culpas. Uno a uno, poco a poco, empezamos a perder la voluntad y dejamos de intentar; dejamos de creer que el mundo que deseamos es posible, y nos conformamos a vivir en el mundo que tenemos; que nos ha sido impuesto y es inmutable. El mundo que ven mis ojos, es un mundo poblado mayormente por personas que se han rendido y viven en eterna resignación. Resignación que lentamente se transforma en negación, arrepentimiento y culpa; que lo hace aún más difícil para levantarse nuevamente con el corazón en alto y el espíritu abierto y volver a intentar.
Veo gente que fue herida y cree que eso le da el derecho de lastimar a otros. Gente que se traiciono y nunca pudo entenderse, perdonarse. Gente que desea a gritos mudos poder ser si misma pero vive aterrada de lo que pensaran los otros; que la invade el miedo de descubrir sus propias fallas y debilidades, y aceptar que no es la persona perfecta que debería de ser; viviendo en conflicto eterno consigo mismo. Gente que sabe que pudo haber hecho tantas cosas si tan solo lo hubiera intentado en lugar de ceder ante el miedo, y ahora esta convencida que es muy tarde para hacer algo al respecto. Gente que amó, y fue lastimado, y cree que ya nunca más será capaz de volver amar; gente que dio y no fue correspondida, y ahora cree que lo único que merece es recibir. Gente que no se acepta como es, y busca desesperadamente la aceptación de otros, pretendiendo ser perfecta, que nunca falla, que nunca aprende, que no intenta y no perdona.
Gente que vive para convertir a la demás gente en personas como ellos, para estar menos solo, o al menos que todos estén solos en conjunto; que vive para convencer a todos que ser diferente esta mal, que lo raro es defecto y que el individuo no tiene lugar en sociedad. Gente repleta de infinito potencial para reflexionar, aprender y superar todos estos retos, y convertirse en luces que guíen el camino de los futuros caminantes, en lugar de ser lastres que los lleven consigo al fondo del pozo.
Yo vivo en este mundo que no entiendo, con todo su potencial humano entumido, subyugado. Lo recorro en busca de los otros raros, de los pocos que se atreven a cuestionar al mundo y desafiarlo; aquellos que buscan caminar su propio camino, decidir sus propias metas. Es un mundo en donde tengo tanto por aprender como para enseñar, donde habitan otras personas que han creado sus propios mundos, donde siempre hay algo nuevo por hacer, descubrir o intentar. Usted que esta leyendo esto, le sugiero que cierre sus ojos y mire en el fondo de su alma y se pregunte en cual de todos los mundos vive.
5.27.2012
Calor
El calor hace de esta una situación agradable, aunque al parecer al resto de las personas les resulta incomodo. A mi me recuerda mejores tiempos, de otros lugares que ahora parecen distantes y ajenos. El sutil movimiento de aceleración, la resistencia al detenerse, la cadencia determinada por la velocidad y el ritmo, lentamente adormece, hipnotiza. Ella esta sentada a mi contra esquina, y ella al igual que yo, experimenta la situación a su manera. La plática comenzó casual, un poco de paisajes, otro tanto de vinos y sueños. Como viejos veteranos, ambos jugamos nuestras cartas con cautela, el que más arriesga más avanza, pero ninguno lleva prisa. La situación es más como un vaivén en el que dependiendo del ritmo y la velocidad, cada uno avanza, y luego retrocede. Es un viejo juego, a estas alturas, un tanto predecible. Inesperadamente, en un turno como cualquiera, ella baja la guardia; expone más de lo que debe. Mi intuición me dice que fue premeditado, no parece ser la persona que haría algo así por accidente. Aun así, yo decido bajarle la intensidad al juego, y quemo uno de mis comodines, necesito ganar tiempo para revaluar la situación. Ella pierde por completo el interés. Mi curiosidad se incremente desmesuradamente, sin pensarlo respondo con un movimiento similar al suyo, y expongo más de lo que debo. En ese instante, por menos de un segundo, súbitamente recuerdo como era este juego antes de que "aprendiera a jugarlo", antes de las reglas y el protocolo, antes de de que el juego fuera un juego. Aquellos tiempos predecesores de las cicatrices y las heridas, antes de las expectativas y los miedos, antes de los juicios y los modelos. Un sin fin de memorias invaden mis pensamientos, dejando consigo un sentimiento cálido y puro que no había sentido en mucho, demasiado, tiempo. Regreso al presente, al momento. Espero con ansias pero con discreción su respuesta. Una sonrisa lentamente se forma en su rostro, para el resto pudo haber tomado un segundo, pero yo fui capaz ver cada instante como una serie de eternas fotografías. Fue una ingenua, simple y cálida sonrisa la que uso para responderme. Me causa una serie de sentimientos, que junto con los recuerdos del pasado, conforman un circulo, un todo, que embona y existe. Me transportan a otro momento y lugar donde puedo verlo todo, donde puedo ver lo que deje de ver y sentir lo que olvide como sentir. A mi alrededor la velocidad decrementa, pero yo estoy muy lejos del momento para notarlo. Parpadeo, y ella ya no esta. En su lugar hay un espacio vacío, pero en el mío, permanece un hombre con el calor de dos.
Maquinaria
Dentro de la maquinaria uno pierde el sentido de la vida, es un proceso que lentamente desensibiliza y entume. Joel, un joven artista, es un triste ejemplo de un hombre vuelto máquina. A simple vista pareciera tenerlo todo, una vida, una casa, un trabajo, una pareja, una familia. En cada faceta de su vida distintas personalidades de Joel trabajan como engranes para producir lo que en conjunto es un complejo, y normal, ser humano maquinado. Conforme pasan los años, cada personalidad, cada engrane, se refina y se ajusta mejor a los demás, la maquinaria se vuelve fina y estable. Joel ha dejado atrás aquella época donde era capaz de agregar o moldear más engranes, y ahora simplemente vive en la rutina de cambiar de roles dependiendo de las circunstancias.
Su arte, alguna vez intenso y apasionado, ahora es estructurado y refinado. Sus emociones son medidas y premeditadas, las situaciones predecibles y los resultados los esperados. Claro, de vez en cuando, en soledad o en colectivo, actúa con más intensidad de lo normal, parte fundamental de un buen engrane, pero eso es tan sólo la manera de seguir el protocolo y funcionar. Pobre Joel, en algún momento, sin darse cuenta, decidió cambiar vivir por funcionar, y ahora no entiende que le paso, a el, a ellos, a todos, al mundo.
Funciona con su pareja, hace y dice lo que debe, es cariñoso y responsable. Funciona con la familia, y es particularmente eficiente en el trabajo. Todo va, y va bien. Sin embargo, de vez en cuando, en aquella rara ocasión donde por algún error la maquinaria falla y el alma de Joel puede dar un respiro, es invadido por un vacío de duda, de auxilio. En ese breve instante el alma de Joel grita desesperadamente, grita desde el fondo y exhala cada poro de su cuerpo, lo estremece. Es un intento casi fútil de recordarle que, afuera de la máquina, hay toda una vida que lo esta esperando; que le ofrece nuevas piezas, retos, milagros y sueños.
Durante ese breve instante, Joel puede sentir lo que no ha sentido en tanto tiempo, lo que alguna vez lo hizo grande, lo que juro que nunca jamás iba a dejar de sentir. Por un segundo, aveces menos, Joel deja de ser una máquina y se siente, como si fuera su primera vez, como un ser humano. La maquinaria se reinicia, retoma el control de Joel, y lentamente le hace olvidar lo que acaba de sentir. A diferencia de la transición de humano a máquina que ocurre de manera oculta, iterativa y accidental, la metamorfosis de máquina a humano sólo puede tener lugar a traves de la conciencia del espíritu y del valor de la piel. Para volver a ser humano, Joel necesita desear volver a nacer.
1.31.2012
Tabú
Las cosas no siempre son como uno quiere. Lo que uno quiere no siempre es lo que en realidad uno cree que quiere. Vivimos estas vidas llenas de ideas que nos han sido impuestas si darnos cuenta; deshacerlas es casi imposible. Regresar al estado original, de autenticidad hacia con nosotros mismos, es tan prohibido como difícil. El mundo no necesita seres humanos, auténticos y pensantes, el mundo necesito siervos; fieles seguidores y creyentes, del sistema, del modelo, de la historia, para mantenerse en vivo en su presente forma y estado. ¿Qué es lo que uno quiere? ¿Qué es lo que realmente uno quiere? ¿No lo sabes? Nadie sabe, todo mundo cree que sabe, pero no es así. Para saber que quieres primero es necesario cuestionarse a uno mismo, y por consecuencia, cuestionar al mundo. El tabú es el único camino hacia la libertad.
Entre silencios y palabras
De vez en cuando recuerdo cuando era niño y como mi abuelo me explicaba como es que en esta vida todos tenemos un numero finito de palabras para intercambiar con cada persona que conocemos. El decía que era muy curioso porque uno no puede saber con anticipación cuantas palabras serán, y mucho menos para que persona. Lo único que sabes es que desde nacemos traemos con nosotros un numero fijo de palabras que les regalaremos a cada persona que encontremos a lo largo de nuestro camino. A mi todo este tema me parecía muy interesante, sobre todo por que el podía contarme a detalle historias de como se le acabaron las palabras con tantas personas a lo largo de su vida, por tantas diferentes razones, y de como fue que el vivió toda su vida consciente de esto, a gran medida logrando tener una vida libre de arrepentimientos.
El decía que la virtud se encuentra en hacer el esfuerzo constante por decir las palabras correctas con la gente correcta, mientras aún te queden palabras para ellos. Para ser sincero, su perspectiva al principio me parecía ridícula ¿A final de cuentas, como puedes saber cuantas palabras te quedan para intercambiar con otra persona? Creo que yo era muy joven para entender la gran sabiduría de mi abuelo, y la gran lección de vida que me estaba enseñando. La verdad es que no puede ser nada menos que irónico el hecho de que esas fueron las últimas palabras que compartió conmigo. Vaya manera de hacerme entender la lección! En su infinita sabiduría, siempre supo elegir las palabras correctas para compartir con la gente que quiso.
La vida entera se nos va entre silencios y palabras. Hay personas que solo están destinadas a cruzar nuestro camino brevemente, con cuyas tenemos un numero reducido de palabras para compartir. Hay otras personas con quienes tenemos un aparente sin fin de palabras por compartir. Pero en esta vida todo tiene fin, y aveces es a causa de que la vida misma se nos acaba que se nos terminan las palabras, mientras que otras veces aún en vida los caminos se separan y no se reúnen nunca más. No hay manera en que podamos saber con anticipación cuantas palabras podremos compartir con las personas a nuestro alrededor, sin embargo siempre podemos hacer el esfuerzo de que, mientras podamos, compartamos las palabras que realmente queremos decir.
Cada día, cada mañana, cada saludo y despedida, cada una de ellas puede ser la última palabra que compartas con es persona. Yo no se cuantas palabras queden entre nosotros, estimado lector, pero lo que si se, es que al igual que mi abuelo, le dedico estas palabras, y espero que al igual que yo, las comparta con quienes crucen su camino, de corazón. Nunca hay que olvidar que solo es cuestión de tiempo antes de que todas las palabras entre nosotros, entre ustedes, incluso con uno mismo, un día terminen; si uno aún tiene algo que decir, si aún puede decir algo, dígalo, no permita que el silencio le robe sus palabras.
1.10.2012
El origen
Finalmente, después de una larga y extenuante búsqueda encontré mi limite en la cima del mundo, y la verdad es que encontrarlo en realidad no significo nada, no valió nada. Los años siguen su curso y la verdad es que aun no tengo claro mi destino, mi búsqueda, ni mi respuesta. La verdad es, que nada de eso en realidad importa, ni existe.
Destino, búsqueda, respuesta, son tan solo distracciones impuestas por el mundo tan solo para alejarnos de lo que es realmente importante. La verdad es que no he encontrado algo que sea realmente importante. Tal vez tuve que obtenerlo todo primero, para poder entender lo que realmente significan, y valen, las cosas.
El destino final tan solo es un regreso al inicio, la pregunta y la respuesta siempre estarán presentes, cambiantes. El camino, cualquiera que sea, cualquiera de los cientos de millares de caminos que se nos presentan, también es irrelevante. Nuestra voluntad, nuestros deseos y metas, no son nada más que elaboradas alegorías de historias de alguien más.
Control, la mayor (des)ilusión de todas, en realidad no controlamos nada. Planes, nada más que escondites para las acciones que no queremos tomar. Acciones que no queremos tomar, en realidad no es más que miedo a enfrentarnos y conocernos a nosotros mismos. Conocernos a nosotros mismos, el regreso al origen.
El camino reside únicamente en el presente, y la dicha, se encuentra todo el tiempo, en todos lados, en lo simple y lo divino de la vida que nos rodea, y que con nuestro ocupado estilo de vida no somos capaces de ver. Una sonrisa, un atardecer, una buena taza de té. Despertar en la mañana, saborear la comida, mirar a alguien fijamente a los ojos, regresar a la cama y relajar cada célula del cuerpo.
La gente que pasa posponiendo la felicidad para cuando el tiempo avance, para cuando obtenga algo, no hace nada más que vivir en negación de la felicidad que nos rodea ahora mismo. Gente que vive recluida en un pasado, lleno de hermosos y invaluables recuerdos, no permite que el presente le brinde la felicidad que trae consigo.
La felicidad la traemos con nosotros mismos desde el momento en que nacemos, y poco a poco vamos reemplazandola por felicidad que obtenemos de otras personas, cosas y tiempos. Tristemente perdemos la capacidad innata de ser feliz, y pasamos una vida entera buscandola de vuelta; pasamos la vida entera buscandonos; buscando el regreso al origen.
Ellos
Creo que por fin entiendo por que el futuro es tan importante, es simplemente por que les pertenece a ellos, no a nosotros. Ellos lo representan todo. A través de ellos nuestras historias permanecerán vivas, aun después de nuestra partida.
En un ciclo que se repitiera mientras haya vida, uno no sabe el verdadero significado de su persona hasta cuando logra verlo a través de los ojos llenos de un futuro incierto y prometedor. Serán capaces de hacerlo todo, alcanzar cualquier meta que su corazón desee, el futuro es para ellos por conquistar.
En estos momentos lo mejor, lo único, que podemos hacer por ellos es apoyarlos, ayudarlos a alcanzar la velocidad que su espíritu necesite. Nada que podamos hacer por nosotros mismos podrá tener jamas el mismo valor o significado de lo que podamos hacer por ellos. Uno ya hizo lo que quiso, cuando quiso, con el apoyo de aquellos que nos empujaron hacia el mundo, lo único que podemos hacer es desear lo mismo.
Agradezco todo lo que he vivido, en plena libertad de ser quien quise ser. Ahora, no solo es mi responsabilidad y mi deber, si no mi voluntad, el tomar todo lo que me dieron, y ahora en turno, entregarlo a el.
Fuego
El fuego que alguna vez ardió como ningún otro, ahora no es más que una sombra de lo que fue. Debo admitir que lo he intentado todo para mantenerlo vivo, para regresarle aquella intensidad que era capaz de calentarlo todo. Lamentablemente, en mi fútil guerrilla no solo he desgarrado mi alma, si no que también he distorsionado al fuego, lo he contaminado. La verdad es simple, y cruel, pero es que una vez que un fuego decide dejar de arder no hay sentimiento humano que pueda redimirlo; detenerlo. Puede ser que haya tardado demasiado en aceptarlo, pero es que dejarlo morir, sabiendo la intensidad con la puede brillar me rompe el alma, me llena de una profunda y azul tristeza que me corrompe y me destruye, no la puedo tolerar.
Es la voluntad del fuego, sin embargo, dejarse morir; matarse lentamente. Las razones para esto podrían ser muchas, aunque dudo que alguna siquiera tenga algo de importancia. Para alguien como yo, que lo ha visto crecer, brillar, sorprender, esta ahora triste llama no puede ser. Para alguien en mi posición, que lo ha intentado todo para sanarlo, en estos momentos la misericordia es mi única, y última, opción. Con el corazón al cuello, un alma ahogada en profunda melancolía y un rostro frío e indiferente, finalmente lo dejare morir.
No más palabras al fuego, para lo único que sirven es para mantenerlo vivo. No más viento ni brisa, tan solo sirven para fútilmente reanimar algo que quiere morir. Tampoco habré de hecharle tierra o agua, muerte natural es la única salida, de otra manera aun muerto regresara a perseguirme, a lamentarme, en mis sueños y en mis memorias. Yo no seré su salvador, ni su ejecutor, su voluntad será respetada y por su propia mano habrá de morir, cuando y como lo desee.
Al aceptar la voluntad del fuego, seré libre de aceptar la mía, que a pesar de todo aun desea vivir, y brillar. Por demasiado tiempo negue mi propia voluntad por la voluntad de mantenerlo vivo, de salvarle. Al dejarlo seguir su camino, retomare el mío, y sin importar cual sea su destino, yo siempre llevare conmigo todos aquellos hermosos recuerdos que ella y yo alguna vez compartimos.
11.04.2011
Linea
Puedo sentirlo, ha vuelto. Durante muchas noches esperaba que volviera a mi, pero al amanecer ni si quiera era capaz de recordar que le extrañaba. Durante el día, muy de vez en cuando, me preguntaba a donde se había ido. Me imagino que esta es la forma en la que suceden estas cosas.
El evento empieza lentamente, con una sutil cadencia que ilumina tanto como enloquece, la velocidad aumenta lentamente. Segundo a segundo la frecuencia se hace más corta, la cresta se hace cada vez más alta. Noches enteras pueden desaparecer entre cada parpadeo, la vista se vuelve ciega y el cosquilleo en la piel se convierte en nuestra única manera de percibir al mundo. Inmediatamente después, llega la sombra, una linea obscura y recta, que lo entumece todo.
El tiempo se congela, el cuerpo se entumece, los colores se desvanecen entre el blanco y negro. El espíritu, rendido y subyugado, baja la mirada hasta el punto de desaparecer. Esta calma lo congela todo. La linea se mantiene viva tan solo por su inercia, inclinada hacia el punto de fuga que la tormenta dejo. Pasan los días y las noches, y la linea simplemente sigue su fútil camino, hasta que sucede nuevamente.
Un parpadeo, un leve y casi indetectable pulso, agita nuevamente el camino de la linea. Aparece y desaparece en un instante, sutilmente jugando con la vida de la linea, tentándola lentamente. En un respiro el casi imperceptible pulso se convierte en curva, la cresta se vuelve tan profunda como alta; la linea empieza a recordar el sentimiento que había olvidado.
Se ha puesto en marcha nuevamente, pasando el punto donde la emoción es tan fuerte que ya nada puede detenerle. Una nueva aventura tienta a la linea, un nuevo sueño persigue sus noches. Los colores brillan con una intensidad tan fantástica, que siente que de nuevo su vista puede verlo todo, con absoluta claridad. El espíritu es bombardeado con sueños, miedos y recuerdos, el corazón palpita al ritmo de su ímpetu. Puedo sentirlo, ha despertado.
El camino que parecía haber terminado de nuevo abre sus puertas para recorrerle. La meta que había alcanzado se desvanece, y en su lugar aparece otra, diferente a todas las demás que antes había deseado. A diferencia de las otras, esta es por definición inalcanzable, ya que esta meta es un camino, no un lugar. Un camino donde la velocidad y el destino son irrelevantes; donde lo verdaderamente importante es ser libre dar cada paso con coraje y con pasión.
6.16.2011
Cuarto Momento
Y ya como es costumbre, me encuentro en este momento atemporal entre el pasado y el futuro. No se confunda, lector, que no estoy hablando del presente. Esto es otra cosa. Es un cuarto momento; efímero, sutil. Es un tiempo que solo sirve para reflexionar sobre lo que ha sucedido, sucede o sucederá en los otros. Es un momento de introspectiva; de extrospectiva. El momento único en el que uno solo debe preocuparse en ser, y en que los demás sean. Por lo mismo, es un momento único en el sentido que los eventos en si no tienen que tenerlo. Pinceladas del pasado escriben por momentos en el lienzo del presente, mientras que por un instante el futuro me platica sobre lo que ya paso. Vaya que es un momento inusual. Aquí, solo una cosa es segura; únicamente los ojos del observador pueden darle forma a esta de nube de eventos y recuerdos ensimismados que distorsionan cada ventana y todo lo que se puede ver detrás de ellas. Las tormentas causan sequías, y los mares están repletos de flores, si el observador así lo desea. El cielo rojo del atardecer arde con una melancolía propia de una luciérnaga que nunca voló, y el suelo árido y seco es más dulce que cualquier néctar. En este momento, uno es libre de doblar la voluntad de la realidad. Y esto es, por cierto, el mayor peligro del cuarto momento, ya que uno puede ahogarse en medio de un verde y vasto bosque, o puede sentirse libre dentro de una jaula llena de cadenas. El cuarto momento es absoluto, y es por eso que se esconde de nosotros, y se disfraza del primero o del tercero, o del que caiga. Solo aquellos con la voluntad para encontrarlo son aptos de experimentarlo. Y a su vez, solo los más valientes son capaces de salir de el, y seguir viviendo. En estos momentos yo me encuentro envuelto en el, y por alguna razón, lo único que puedo sentir es como se burla de mi, y de mi ingenua búsqueda del quinto que mi corazón me susurra debe estar escondido por ahí, esperando al siguiente pobre diablo que se tope con el. Dígame usted, estimado lector, ¿Qué hay más allá de lo que podemos entender aquí y ahora?
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