2.04.2014

El punto

El punto es no darle al lector lo que quiere, es tratar de perturbarlo, satisfacerlo y disgustarlo al mismo tiempo. Decirle lo que no quiere saber pero el morbo se lo demanda, decirle lo que quiere oír para quitárselo segundos más tarde. 

En lugar de brindarle un mensaje que se pueda llevar a casa, hundirlo en un mar de contradicciones. Nunca darle una respuesta, solamente más preguntas. Que al final no quede feliz ni satisfecho, que quede confundido y deseando saber más, demandando una conclusión que le satisfaga. 

Misma que nunca le darás, y tendrá que obtener por sí mismo. Que leerte no le diga que hacer o que pensar, pero que lo obligue a descifrarlo.

No hay comentarios.: