El punto es no darle al lector lo que quiere, es tratar de perturbarlo, satisfacerlo y disgustarlo al mismo tiempo. Decirle lo que no quiere saber pero el morbo se lo demanda, decirle lo que quiere oír para quitárselo segundos más tarde.
En lugar de brindarle un mensaje que se pueda llevar a casa, hundirlo en un mar de contradicciones. Nunca darle una respuesta, solamente más preguntas. Que al final no quede feliz ni satisfecho, que quede confundido y deseando saber más, demandando una conclusión que le satisfaga.
Misma que nunca le darás, y tendrá que obtener por sí mismo. Que leerte no le diga que hacer o que pensar, pero que lo obligue a descifrarlo.
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2.04.2014
1.31.2012
Entre silencios y palabras
De vez en cuando recuerdo cuando era niño y como mi abuelo me explicaba como es que en esta vida todos tenemos un numero finito de palabras para intercambiar con cada persona que conocemos. El decía que era muy curioso porque uno no puede saber con anticipación cuantas palabras serán, y mucho menos para que persona. Lo único que sabes es que desde nacemos traemos con nosotros un numero fijo de palabras que les regalaremos a cada persona que encontremos a lo largo de nuestro camino. A mi todo este tema me parecía muy interesante, sobre todo por que el podía contarme a detalle historias de como se le acabaron las palabras con tantas personas a lo largo de su vida, por tantas diferentes razones, y de como fue que el vivió toda su vida consciente de esto, a gran medida logrando tener una vida libre de arrepentimientos.
El decía que la virtud se encuentra en hacer el esfuerzo constante por decir las palabras correctas con la gente correcta, mientras aún te queden palabras para ellos. Para ser sincero, su perspectiva al principio me parecía ridícula ¿A final de cuentas, como puedes saber cuantas palabras te quedan para intercambiar con otra persona? Creo que yo era muy joven para entender la gran sabiduría de mi abuelo, y la gran lección de vida que me estaba enseñando. La verdad es que no puede ser nada menos que irónico el hecho de que esas fueron las últimas palabras que compartió conmigo. Vaya manera de hacerme entender la lección! En su infinita sabiduría, siempre supo elegir las palabras correctas para compartir con la gente que quiso.
La vida entera se nos va entre silencios y palabras. Hay personas que solo están destinadas a cruzar nuestro camino brevemente, con cuyas tenemos un numero reducido de palabras para compartir. Hay otras personas con quienes tenemos un aparente sin fin de palabras por compartir. Pero en esta vida todo tiene fin, y aveces es a causa de que la vida misma se nos acaba que se nos terminan las palabras, mientras que otras veces aún en vida los caminos se separan y no se reúnen nunca más. No hay manera en que podamos saber con anticipación cuantas palabras podremos compartir con las personas a nuestro alrededor, sin embargo siempre podemos hacer el esfuerzo de que, mientras podamos, compartamos las palabras que realmente queremos decir.
Cada día, cada mañana, cada saludo y despedida, cada una de ellas puede ser la última palabra que compartas con es persona. Yo no se cuantas palabras queden entre nosotros, estimado lector, pero lo que si se, es que al igual que mi abuelo, le dedico estas palabras, y espero que al igual que yo, las comparta con quienes crucen su camino, de corazón. Nunca hay que olvidar que solo es cuestión de tiempo antes de que todas las palabras entre nosotros, entre ustedes, incluso con uno mismo, un día terminen; si uno aún tiene algo que decir, si aún puede decir algo, dígalo, no permita que el silencio le robe sus palabras.
10.19.2008
En contra de lo contrario a estar en contra
Pero que complicada es la vida de una persona que decide estar en contra, de ellos, de ustedes, de nosotros y de si mismo. Vivir en contra de estar en contra, negándose, mintiéndose, conociéndose, expresándose y reprimiéndose. En contra de todo, a favor de nada; en contra de estar a favor de nada, en contra de estar en contra de estar a favor de todo. Pero que gente, en serio, tan complicada, tan cambiante, tan. . . ingenua, creyendo que puede estar en contra, de tan siquiera una cosa, en esta vida, donde simplemente somos, estamos, y dejamos de estar, sin partidos favoritos, aliados o enemigos.
7.24.2008
Hablando sobre lo prohibido
¿Alguien puede explicarme que es lo prohibido? Leyes, reglas, normas; comprensibles, necesarias (unas más que otras debo admitir). Comportamientos, sociedades, protocolos, interacciones; controladas, medidas, sancionadas y fomentadas, aspectos sociales (naturales) del hombre para existir junto al prójimo. Cuando el ser humano existe junto al ser humano, lo prohibido, debe, existir. Sin embargo, cuando el ser humano existe con si mismo, ¿quién define lo prohibido? Tabúes, reglas autoimpuestas, condicionamientos (in)voluntarios, marcan fuertemente lo que nos permitimos sentir, decir, ser.
Miedo, a pensamientos y opiniones de terceros; de uno mismo, al rechazo, a ser juzgados, culpados, exiliados. Represión, por el simple hecho de ser quien eres, sentir lo que sientes, decir lo que piensas. Represión contigo mismo, con los demás; de ser, de expresar emociones, dolor, cariño, odio, pasión, amor, miedo, alegría, melancolía; limitados a expresar sentimientos agradables para la sociedad, para ti mismo, todo lo demás no existe, no esta ahí, pronto pasara, no son propios de ti. Lo que sea necesario decir con tal de no exponerte a ser juzgado.
Sentimientos, ideas, acciones, en conjunto y en constante cambio, definen lo que somos; seres multifacéticos, volubles, complejos; deseando querernos, deseando conocernos, para después quererte y conocerte.
A mi parecer, una persona que se expresa cerca de las fronteras de los prohibido, que se aproxima a dar la imagen de no estar bien, es una persona que esta siendo íntegramente como es; camina, ríe, sueña, logra, alcanza, falla y se tropieza, como todos los demás, sin regirse por el miedo a no ser lo que (se) espera de el.
En mi opinión, la persona que juzga, debe entender, que una idea es lo que es, que un sentimiento es humano, que un ser humano es mucho más que segmentos aislados. Si aún así no es suficiente para convencer, y el juicio se tiene que hacer, entonces que empiece por si misma, que seguro hay mucha reflexión por hacer, mucha tela de donde cortar.
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