Quiero sembrar una semilla en ti, para después observar que haces con ella. Para esto, tengo que escarbar profundo, y en el proceso desyerbar y desenterrar piedras y espinas. De otra manera seria imposible sembrar una semilla sana con posibilidad de que, quizás algún día, florezca. Si nace una hermosa flor, aunque yo jamas pueda tocarla, habrá valido la pena el esfuerzo. Y si algún día el destino conspira a mi favor, y el viento te lleva nuevamente a mi camino, entonces será evidente la existencia de lo divino, y te regare, te cultivare, y te cuidare siempre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario