10.21.2012

El Lobo

Hoy definitivamente debo de hacerlo, no puedo posponerlo más. Sin ninguna duda, hoy regresare al cuarto y hare lo que se que tengo que hacer. Esta vez no titubearé, ni dudare; es él o yo. Si, se lo que has de estar pensando, que siempre digo lo mismo y posteriormente me retracto. Que hablo mucho y que hago poco. Que todas estas heridas en mis puños y venas son resultado de las veces que lo he intentado, a medias. Pero hoy no, hoy es diferente, ya veras.

Entro al departamento, frio y muerto como de costumbre. Paso directo al baño y dejo correr el agua de la tina. De ahí camino rumbo a la recamara y en breve lo encuentro en el mismo lugar de siempre, sentado ahí esperándome, serio. Nos miramos a los ojos, sin decir una palabra ambos sabemos lo que el otro esta pensando. Parloteo un poco; finjo. Él sabe perfectamente lo que esta pasando. Doy un paso hacia delante, él pela los dientes. El mismo viejo baile. El agua de la tina comienza a desbordarse. Me arremango la camisa, dejo desnudas mis cicatrices de heridas causadas por este mismo encuentro.

Él me observa cuidadosamente, analiza a detalle cada uno de mis gestos y palabras; puede leerme perfectamente. Pero hoy no, hoy no digo nada, ni siento nada. Me lanzo sobre de él, con una mano sujetando fuertemente el cogote y con la otra presionando su cuello, asfixiándolo. Sangre empieza a correr por el suelo, me ha mordido la mano izquierda. No hago ni un gesto de dolor. Intento cargarle, pero con sus garras deshila mi piel. Irrelevante, lo cargo y forcejeamos hasta el baño, la tina esta lista. 

Mientras camino puedo sentir la inmensa fuerza de su mirada, sus ojos puros y profundos parecen comprender exactamente lo que planeo. Aún así, no pide disculpas ni piedad, no deja de ser intimidante. Trato de sumirlo en el agua, sus orejas lobunas son lo único que sobresale. El forcejeo es magnifico. Su fuerza contra la mía, mi coraje contra su ira y mi miedo contra su voluntad. Es el momento más hermoso que he vivido. En medio del conflicto lagrimas empiezan a fluir de mis ojos, no puedo explicarles. El agua se ha tornado carmesí a causa de mis heridas. La bestia exige todo de mi, no me la hace fácil.

Súbitamente, el forcejeo se detiene, su cuerpo peludo se torna pesado y frio. Por fin lo he logrado. No lo puedo creer. Permanezco unos minutos tirado junto a el, en aquella tina de lagrimas y sangre. Comienzo a sentir algo parecido a culpa o remordimiento, pero no dejo que me domine. Tenia que hacerse. Pierdo ligeramente la conciencia, cabeceo un poco. Al parecer he perdido mucha sangre. Qué importa, por fin he logrado vencer eso que me ha perseguido toda la vida. He demostrado que soy mejor que él, que pude más.

Reanimado, me levanto. Tomo la toalla más cercana y comienzo a limpiarme. Mi piel se siente áspera, mis poros gruesos. Algo es diferente. Miro con atención mis manos, con dedos largos y afilados. Mis brazos, hace unos segundos pintados con cicatrices ahora dan asilo a un pelo entre azul y gris, grueso y triste. Mis ojos, se tornan azules, puros. Algo no esta bien ¿Qué es esta inmensa melancolía que estoy sintiendo? 

No puede ser ¿Acaso habrá sido esto parte de su plan? ¿Empujarme hasta el punto de odiarle y darle fin, tan solo para convertirme en él? ¿Es que acaso el lobo no tiene piedad que incluso en la hora de mi victoria me humilla y me controla? ¿Será que tenga incluso la menor oportunidad de poder enfrentarme a él? Aun después de mi “victoria” se burla de mi, y de mis ingenuos intentos de domarle. Solía pensar que el lobo y yo éramos uno, cuando en realidad se siente más como si él solamente juega a ser yo de vez en cuando, y a de vez en cuando, dejarme ser.

10.18.2012

Típico

Típico que todos quieren ser un lobo, hasta que Caperucita muestra los dientes.

Típico que todos quieren ser un lobo, hasta que la noche los envuelve y la mañana nunca llega.

Típico que todos quieren ser un lobo, hasta que se convierten en una especie en peligro de extinción.

Trains

The truth is, there is something special about trains. It may be the feeling of collective solitude that they convey; a person is never as lonely as when riding an overwhelmingly crowded train. Or it may be the never-ending scenery flying by through the windows; shall we never forget that our lives are all but just an instant that passes us by in a flash. It’s a constant déjà-vu where people enter and leave. Sometimes you might exchange a word or two with someone but in the end, the longer you ride the train, the more you realize that on this trip you’re on your own.

The other thing about trains is that they always offer a way back. They provide hope, that regardless of your final destination you will have a way out; because of this, trains may be greater than life itself. But this is merely an illusion. Wishing to fast forward towards the future while keeping an open door to come back from where you came from; it’s just running away from the present. You’re escaping from yourself.

And trains, as wise as they are, have a way to deal with this; a way to bring you back into the present. If you look carefully through their windows but stop yourself from gazing too far into the future, and ignore any other passing train going back to the past, you might be able to find yourself. The hidden reflection of your soul looking at you from within the glass, reminding you that in this very second you are and you exist. That even if you’re on this trip on your own, you’re (not) alone.

10.08.2012

Espejo

Miralo, ¿Qué le habrán hecho a aquel hombre para que quedara en ese lamentable estado? ¿A qué clase de tortura le habrán sometido? ¿De qué manera le habrán producido esas terribles cicatrices? Peor aún, ¿como es que todavía camina con esa herida abierta? ¿Cómo es que aún vive? Se nota que trata de disimularlo pero claramente se puede ver como la sangre sigue fluyendo; espesa y negra, disfrazandose de costra, pero viva y seca. ¿Quién le habrá agredido? ¿Qué habrá hecho para merecer esto? ¿Quién a tenido la crueldad de destruirle pero dejarle vivir?

Mira como pela los dientes. Sus colmillos afilados brillan ante la menor provocación. Sus ojos fríos, esteparios, más de bestia que de hombre, furiosos, profundos y hostiles. Vaya monstruo, demonio. Alguien debería ponerle fin. ¿Quién le ha dejado entrar aquí? Tipos como el no pertenecen con el resto de nosotros. Animales así deben de ser domesticados y sometidos; o exterminados en todo caso. 

Su existencia en la manera en la que vive ahora no tiene sentido para nadie. ¿Cómo se ha atrevido a venir aquí, a juzgarnos, a burlarse de nosotros con su cinismo e indiferencia? Cuando es evidente que el pobre diablo no puede si quiera resistir el ruido de nuestro mundo. Su mera presencia me molesta. La noción de su existencia me enferma. Lo bueno es que tu yo no jamas seremos como el, ya que nosotros somos, y siempre seremos, gente normal.

Blips

I have no fear. I have no faith. I have myself.

Money, what a stupid thing.

It's not their looks that get me, it's their smell.

Sometimes I wonder why my hands suddenly began to shake. Some other times I drink myself to sleep.

Doing brings with it a sense of happiness that those who do nothing could never understand.

My hands admit this carnage, for it is I that have done all of which cannot be undone.

Admittedly, she is a risk. Then again, she makes me smile. And what else can we hope in this life other than that.

Keep running, so that you might find relief. Yet you will never be able to escape from yourself.