"Tu todavía para mi no eres más que un niño, igual a otros cien mil niños. Y no te necesito. Tu tampoco me necesitas. Para ti, yo soy un zorro semejante a otros cien mil zorros. Pero si me domesticas, nos necesitaremos mutuamente. Serás para mi único en el mundo y yo seré para ti único en el mundo.
Al principio, te sentarás un poco lejos de mí, así, de esta manera, sobre la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Uno es para siempre responsable de lo que domestica."
No hay comentarios.:
Publicar un comentario