1.30.2014

Dum spiro spero

A pesar de la tormenta, sigo mi camino. Con la moral baja, paso a paso sigo caminando. En vista de la adversidad, incluso sumergido en ella, no sedo mi suelo. Respiro, persevero y reescribo. 

De dónde fluye este fanatismo por seguir adelante? De qué veneno me he enfermado que me detiene de detenerme? A pesar de la gota, del bastón, de la pasión y la culpa, no pierdo mi sueño. Respiro, persevero e insisto. 


Aún cuando la vida misma conspira con lamentarme, con herirme de muerte y fulminarme, no quiebro mi espíritu. Respiro, persevero y me entrego nuevamente a mi camino.