Homeostatic glass reflects my subsistence
endothermic tissue observes the polar decay.
Hemostatic tourists scratch the itch
poisoned fingers pray to hollow gods.
Parasitic blood lingers awake
the end of joys shivers in doubt.
7.01.2013
6.26.2013
Director
I'll tell you where to sit.
I'll tell you what to think.
I'll tell you how to feel.
I'll tell you when to stop.
I won't tell you why.
The rawness of your humanity, I need.
The stink, I need.
The stink, I need.
Meaning
As the years went by, I started to feel like most things in life were meaningless, irrelevant. I felt overwhelmed with shallowness, all meaning was contextual, social or temporal. So I decided to go elsewhere, and reach as far as I could get, into other contexts, cultures and times.
I explored the world. I broke free of the chains that bounded me to my meaningless world, and I started to look for different ones. And I found so much. I traveled through many different places, and met many different people. Yet, once the novelty faded away, I found myself surrounded by the same lack of meaning.
Regardless the distance, places or people, true meaning was nowhere to be found.
After all that, how can anything still matter anymore?
Rain
Sometimes to endure a storm you have to stop yourself from feeling the cold within the rain. But once the thunder stops, and the rain continues to bless, you cannot longer enjoy its gentle hug. You're just wet.
If you force yourself to go through hell too many times, you'll learn to enjoy it. Giving away the will to fight for the right to heaven. A flattened world where everything goes by. You might as well just shut your eyes.
That is why now no matter how much it hurts, I won't force myself to do that, not this one thing, not this one time. Not again. I won't let go, won't ignore pain; won't enjoy it.
I'll find a way to bring it back, to do it right. In the mean time, I'll just pretend to close my eyes and endure the cold within the rain.
Posible
¿Es posible desenmascarar a la duda que te arrulla por las noches?
¿Es posible revivir al fuego que se alimenta de sí mismo?
¿Es posible encontrar a la luna en una noche parchada con promesas?
¿Es posible?
¿Es posible revivir al fuego que se alimenta de sí mismo?
¿Es posible encontrar a la luna en una noche parchada con promesas?
¿Es posible?
5.29.2013
Dulce
Ya entrada la noche jugábamos a la cacería como de costumbre. Su calor sobre el mío, mi cuerpo dentro del suyo, y un sudor compartido que no le pertenecía a nadie más que a nosotros. Yo le exigía que me mostrara su egoísmo, que me usara para satisfacer aquello que se tenía prohibido. Ella se negaba y al mismo tiempo se movía con más fuerza. Yo le exigía más agresivamente. Ella se negaba, mentía diciendo que no existía tal cosa mientras al mismo tiempo aumentaba el ritmo.
Mi voz era rasposa y desafiante mientras que ella no podía más que articular simples negativas entre tímidos gemidos. Furioso, estiré mi brazo y abuse su cuello, la insulte y le demande violentamente que me mostrara su egoísmo. En el instante en que terminaba de decir esas palabras súbitamente se nubló mi visión y sentí una terrible punzada en el lado izquierdo de mi rostro, el cual involuntariamente se tendió rendido hacia mi espalda. En breve recuperé la visión y alcé la mirada para encontrarla a ella, todavía encima de mi y yo todavía dentro de ella, mirando fijamente la sangre en su puño derecho a consecuencia del impacto con mi rostro.
Cruzamos miradas, en ese instante el mundo entero se congelo y dio lugar a una tormenta de pensamientos que cruzaron nuestros cuerpos que seguían unidos por sangre y sudor. Ella, petrificada. Había dejado salir una parte de si misma que toda su vida había mantenido en cuarentena. Esa parte egoísta, que siempre había sido obligada a poner la otra mejilla para satisfacer a otros, a ceder el paso y a ver por el bien común sobre el propio. Esa parte eternamente encadenada y entumida; esa parte que la aterraba. Misma que cuando por fin logró salir libero inmediatamente su hirviente ira sobre el pobre diablo que la llamaba.
Yo la miraba atónito, y duro. Una mezcla de respeto, admiración, miedo y lujuria nublaban mi juicio. Era una escena majestuosa, ver la pureza de la bestia que esta dulce mujer llevaba dentro, mucho más dentro de donde yo estaba. Jamás me había sentido tan atraído a alguien. El tiempo regreso a su ritmo, pero ninguno dijo nada. Nos miramos por lo que se sintió como horas, ella encima, yo adentro. No se disculpó; yo no me quejé. El silencio fue testigo de miles de palabras. La sangre fluía desde mi rostro por vientre y hasta ella. Su mirada muerta era una sublime exhibición de justicia, júbilo y culpa.
Se volvió evidente que seguir con el juego no tendría ningún sentido, ninguna cantidad de orgasmos podría compararse con la intensidad del crudo e imponente despliegue de su ego. Con un mi antebrazo limpie la sangre de mi frente, levante mi torso, y me acerque. La abracé gentilmente y la bese en la frente. Traté de no ensuciar con mi sangre su delicada piel, pero al parecer un par de lágrimas habían llegado antes. A su oído susurré las palabras 'te quiero'. Ella me abrazó con una fuerza que expresaba mucho más que lo que dije. Me salí. Nos recostamos, la abracé por la espalda y tratamos de dormir. Entre sus pechos encontró mi mano y la tomó con fuerza durante toda la noche. Ese día supe que jamas me iba a separar de ella. Supongo que siempre he sabido muy poco.
Mi voz era rasposa y desafiante mientras que ella no podía más que articular simples negativas entre tímidos gemidos. Furioso, estiré mi brazo y abuse su cuello, la insulte y le demande violentamente que me mostrara su egoísmo. En el instante en que terminaba de decir esas palabras súbitamente se nubló mi visión y sentí una terrible punzada en el lado izquierdo de mi rostro, el cual involuntariamente se tendió rendido hacia mi espalda. En breve recuperé la visión y alcé la mirada para encontrarla a ella, todavía encima de mi y yo todavía dentro de ella, mirando fijamente la sangre en su puño derecho a consecuencia del impacto con mi rostro.
Cruzamos miradas, en ese instante el mundo entero se congelo y dio lugar a una tormenta de pensamientos que cruzaron nuestros cuerpos que seguían unidos por sangre y sudor. Ella, petrificada. Había dejado salir una parte de si misma que toda su vida había mantenido en cuarentena. Esa parte egoísta, que siempre había sido obligada a poner la otra mejilla para satisfacer a otros, a ceder el paso y a ver por el bien común sobre el propio. Esa parte eternamente encadenada y entumida; esa parte que la aterraba. Misma que cuando por fin logró salir libero inmediatamente su hirviente ira sobre el pobre diablo que la llamaba.
Yo la miraba atónito, y duro. Una mezcla de respeto, admiración, miedo y lujuria nublaban mi juicio. Era una escena majestuosa, ver la pureza de la bestia que esta dulce mujer llevaba dentro, mucho más dentro de donde yo estaba. Jamás me había sentido tan atraído a alguien. El tiempo regreso a su ritmo, pero ninguno dijo nada. Nos miramos por lo que se sintió como horas, ella encima, yo adentro. No se disculpó; yo no me quejé. El silencio fue testigo de miles de palabras. La sangre fluía desde mi rostro por vientre y hasta ella. Su mirada muerta era una sublime exhibición de justicia, júbilo y culpa.
Se volvió evidente que seguir con el juego no tendría ningún sentido, ninguna cantidad de orgasmos podría compararse con la intensidad del crudo e imponente despliegue de su ego. Con un mi antebrazo limpie la sangre de mi frente, levante mi torso, y me acerque. La abracé gentilmente y la bese en la frente. Traté de no ensuciar con mi sangre su delicada piel, pero al parecer un par de lágrimas habían llegado antes. A su oído susurré las palabras 'te quiero'. Ella me abrazó con una fuerza que expresaba mucho más que lo que dije. Me salí. Nos recostamos, la abracé por la espalda y tratamos de dormir. Entre sus pechos encontró mi mano y la tomó con fuerza durante toda la noche. Ese día supe que jamas me iba a separar de ella. Supongo que siempre he sabido muy poco.
5.15.2013
Curandero
Apareció de nuevo en mi puerta. Con esa falsa mirada segura y dominante. Disfrazando la verdadera razón de su visita con casualidad y prisa. Fingió estar molesta, pero consciente y en control de la situación. Los dos sabíamos que no era así. Trató fútilmente de coercerme a su voluntad, de obtener de mí apoyo y aprecio. Yo sólo le tengo lástima. No importa las palabras que use, o las prendas que se quite, puedo ver en sus ojos como huye de los demonios que la persiguen. Puedo sentir su deseo de encarnar su pelea con ellos a través de mi cuerpo; de ser ofrenda para satisfacerles.
No le pido su sexo, pero me lo da. No me ofrece nada, pero lo tomo todo. Cumplo su capricho y por momentos me convierto en los demonios que la persiguen, y la castigo. El abuso le genera una placentera sensación de progreso, de sanación. Yo me esfuerzo por sanarla, y por no enfermar al mismo tiempo. La humillación se convierte en romance, el abuso en plegaría y la violencia en paz. Es la única razón por la que la ayudo. Al terminar, sus ojos blancos nadan en silencio mientras que yo lidio con todo el mal que acaba de ocurrir. La he curado por todas partes. Absorto, no noto el momento en el que se marcha sin decir adiós. Se que volverá. Se que la volveré a ayudar. Todavía le queda mucho por sanar.
No le pido su sexo, pero me lo da. No me ofrece nada, pero lo tomo todo. Cumplo su capricho y por momentos me convierto en los demonios que la persiguen, y la castigo. El abuso le genera una placentera sensación de progreso, de sanación. Yo me esfuerzo por sanarla, y por no enfermar al mismo tiempo. La humillación se convierte en romance, el abuso en plegaría y la violencia en paz. Es la única razón por la que la ayudo. Al terminar, sus ojos blancos nadan en silencio mientras que yo lidio con todo el mal que acaba de ocurrir. La he curado por todas partes. Absorto, no noto el momento en el que se marcha sin decir adiós. Se que volverá. Se que la volveré a ayudar. Todavía le queda mucho por sanar.
5.07.2013
La Bestia
No trates de detener lo indetenible, cada uno de tus pasos te han llevado a este momento. La mezcla de tus miedos y dudas, te han traído hacia mi. Tus ojos me dicen que estas lista. Pero esto no es algo para lo que puedas prepararte. A mi apetito no le basta con matarte.
Voy a descargar toda mi ira en ti. Tu piel desnuda, tu cálido cuerpo, tus finos labios negros y los risos de tu cabello. Voy a enterrar todo mi dolor en ti; mi contraparte inmaculada. Voy a violentar tu cuerpo y tu alma. Voy a perturbar todos tus espacios, voy a profanar tu aliento y tu risa. Voy a tomar cada parte de tu cuerpo y corromperla con mi vida.
Tu me miraras hacerte esto, y en silencio sonreirás y lo aceptaras todo. Voy a sofocar tu cuello, voy a deshonrar tu espalda, voy a corroer tus labios. Te beberé entera, y me asegurare de que hagas lo mismo. Al final de esto, no te sentirás propia, ni limpia.
Pero lo harás con gusto, porque la cuna de tu cuerpo es lo único que puede sanar a la bestia que me consume. Y la bestia que me consume, es lo único que te permite saciar a la bestia que llevas dentro.
Voy a descargar toda mi ira en ti. Tu piel desnuda, tu cálido cuerpo, tus finos labios negros y los risos de tu cabello. Voy a enterrar todo mi dolor en ti; mi contraparte inmaculada. Voy a violentar tu cuerpo y tu alma. Voy a perturbar todos tus espacios, voy a profanar tu aliento y tu risa. Voy a tomar cada parte de tu cuerpo y corromperla con mi vida.
Tu me miraras hacerte esto, y en silencio sonreirás y lo aceptaras todo. Voy a sofocar tu cuello, voy a deshonrar tu espalda, voy a corroer tus labios. Te beberé entera, y me asegurare de que hagas lo mismo. Al final de esto, no te sentirás propia, ni limpia.
Pero lo harás con gusto, porque la cuna de tu cuerpo es lo único que puede sanar a la bestia que me consume. Y la bestia que me consume, es lo único que te permite saciar a la bestia que llevas dentro.
4.26.2013
Evidencia
Ella me decía que le costaba trabajo comprender la diferencia entre la persona que soy en vivo y la que soy cuando escribo. Decía estar muy sorprendida por la diferencia, sobre todo en el tono y el ánimo. Decía que me veía como alguien sonriente, animado, tranquilo, gentil, social y feliz, hasta que leyó lo que escribo. Que al parecer la persona que escribe debe de ser alguien enojado, deprimido, resentido, triste y antisocial; alguien dañado y en decadencia. Le resultaba imposible imaginar que ambos criterios pudieran pertenecer a una misma persona, no sabía como interpretarlo.
Trate de explicar como la vida tiene dos caras, y como las personas tenemos la necesidad de desarrollarnos para entendernos los unos a los otros, y de explorarnos para entendernos a nosotros mismos. De como por lo general no existe un equilibrio entre ambas caras, y pasamos la mayor parte de nuestras vidas buscando la aprobación de otros, en lugar de la propia. Que no tiene nada de malo ser. Ella me escuchaba, y mientras que no me ignoraba, insistía en que seguro todo se trataba de una mala experiencia, que se me iba a pasar y volvería a ser normal. Salimos del café y nos despedimos.
Al llegar a su casa cerro la puerta y tiró todo en el sofa. Tomó una ducha de agua tibia, breve. Navegó por internet como lo hace normalmente, hasta que se hizo tarde, apagó todo y se preparó para dormir. Recostada, miraba al techo y recordaba nuestra platica. Mis locas ideas de explorar lo "bueno" y lo "malo" dentro de nosotros, de ponernos a prueba y dominarnos. Pensó sobre el chico que le gusta, pero con el que no puede hablar no sólo porque es mujer y las mujeres no "hacen avances" con los hombres, sino porque tiene novio, sin estar segura de por que lo tiene.
Pensó en si realmente quiere dedicar su vida sirviendo a un hombre y a sus hijos. Comenzó a sentirse incomoda. Pensó en como sería su vida si fuera hombre y, como yo, pudiera elegir "hacer lo que quisiera". Pensó en como sería su vida si no tuviera que mantener siempre la misma imagen. Comenzó a sentirse molesta. Pensó nuevamente en el chico, y en esos videos que de vez en cuando mira por las noches. Se acelero el pulso, y la respiración. Comenzó a tocarse con sentimientos mixtos entre lujuria y libertad.
Por un instante, a su mente regreso la imagen mia y de mis ideas locas de explorar cada rincón de nosotros mismos, de ser libres de ser lo que queramos ser cuando queramos ser. Al instante siguiente regreso su imagen de niña buena, que inmediatamente reprobó sus pensamientos y acciones. Se sintió sucia y enferma, se detuvo súbitamente. Todo esto era mi culpa, susurró molesta. Que su enojo no era conmigo sino con ella, que yo tan sólo la puse en evidencia, susurró molesta. Cállate! susurró.
Desde ese día, no me volvió a hablar.
Trate de explicar como la vida tiene dos caras, y como las personas tenemos la necesidad de desarrollarnos para entendernos los unos a los otros, y de explorarnos para entendernos a nosotros mismos. De como por lo general no existe un equilibrio entre ambas caras, y pasamos la mayor parte de nuestras vidas buscando la aprobación de otros, en lugar de la propia. Que no tiene nada de malo ser. Ella me escuchaba, y mientras que no me ignoraba, insistía en que seguro todo se trataba de una mala experiencia, que se me iba a pasar y volvería a ser normal. Salimos del café y nos despedimos.
Al llegar a su casa cerro la puerta y tiró todo en el sofa. Tomó una ducha de agua tibia, breve. Navegó por internet como lo hace normalmente, hasta que se hizo tarde, apagó todo y se preparó para dormir. Recostada, miraba al techo y recordaba nuestra platica. Mis locas ideas de explorar lo "bueno" y lo "malo" dentro de nosotros, de ponernos a prueba y dominarnos. Pensó sobre el chico que le gusta, pero con el que no puede hablar no sólo porque es mujer y las mujeres no "hacen avances" con los hombres, sino porque tiene novio, sin estar segura de por que lo tiene.
Pensó en si realmente quiere dedicar su vida sirviendo a un hombre y a sus hijos. Comenzó a sentirse incomoda. Pensó en como sería su vida si fuera hombre y, como yo, pudiera elegir "hacer lo que quisiera". Pensó en como sería su vida si no tuviera que mantener siempre la misma imagen. Comenzó a sentirse molesta. Pensó nuevamente en el chico, y en esos videos que de vez en cuando mira por las noches. Se acelero el pulso, y la respiración. Comenzó a tocarse con sentimientos mixtos entre lujuria y libertad.
Por un instante, a su mente regreso la imagen mia y de mis ideas locas de explorar cada rincón de nosotros mismos, de ser libres de ser lo que queramos ser cuando queramos ser. Al instante siguiente regreso su imagen de niña buena, que inmediatamente reprobó sus pensamientos y acciones. Se sintió sucia y enferma, se detuvo súbitamente. Todo esto era mi culpa, susurró molesta. Que su enojo no era conmigo sino con ella, que yo tan sólo la puse en evidencia, susurró molesta. Cállate! susurró.
Desde ese día, no me volvió a hablar.
4.20.2013
Tell me what to swallow
No se cuando comenzó, ni por que. Bueno, creo que si se, pero aún no estoy listo para saberlo. El punto es, que rechace al mundo. Rechace lo que considere sus banalidades, convenciones, pantomimas y actuaciones. Rechace sus caminos, sus penas y sus glorias. Todo esta vacío, hueco. Todo esta prefabricado, pre-calculado, predeterminado, pre-terminado. Lo que vivimos, o no, lo que decidimos, lo que sentimos, lo que pensamos, todo esta pre-hecho, trillado. Las infinitas posibilidades de la experiencia humana se han limitado a unas miles, de las cuales sólo tenemos acceso a pocas, y de entre ellas elegimos. La mitad de tu vida se define por las circunstancias en las que naces; por la vida de aquellos que han estado antes que tu. La otra mitad se define por tu geografía, por el ambiente, cultura y economía de tus alrededores. El resto, es con lo que jugamos. No hay historias entre la gente que la misma gente no haya escuchado antes. No hay ambición, dolor ni pena que no hayan pasado antes. No hay nada, que no haya existido antes. No hay metas, retos ni vida, y todo gira en torno replicar lo que la mayoría ha hecho, a ser fiel al modelo y juez de aquellos que no lo sigan. Este es el mundo, en el que me toco nacer. Este es el mundo que rechace. Y es tan sólo natural, que ahora el mundo me rechace de vuelta.
Ni aquellos que han experimentado el rechazo de personas a quienes han tratado de acercarse, pueden imaginar la brutalidad del rechazo del mundo entero. De alguna manera el que nada tenga sentido de repente lo tiene. Recuerdo la primera vez que me opuse al rechazo. Pase diez días sin contacto humano. Un duelo de orgullos entre el mundo y yo, que evidentemente perdí pero no sin haber aprendido algo. La delgada linea entre lo que se puede interpretar como rechazo del mundo o rechazo de uno mismo. O como ignorancia de uno mismo. De las cosas que uno cree que sabe, o cree que quiere, pero en realidad sabemos tan poco sobre nosotros. Es aterrador pensar sobre nosotros, y pasar tiempo con nosotros mismos. Es aterrador visualizar nuestra presencia en frente del mundo y de la inmensa presión que nos subyuga. Es mejor cerrar los ojos, doblar las manos, y abrir las piernas. Independientemente de nuestros propios conflictos, es un hecho que si rechazamos al mundo, el nos rechazara de vuelta. Pero no todo es causa perdida. El misterioso y peligroso camino que se abre por en medio del conflicto es uno lleno de potencia, y de potencial humano.
En busca de la libertad de descubrir y vivir mi propia definición de la experiencia humana, rechace todo lo que considere mundano y cliché. Por mi buena fortuna he encontrado múltiples burbujas de libertad, de lugares y personas excepcionales con las cuales puedo disfrutar de mi caótica existencia y compartir nuestra curiosidad mutua por la vida y por el mundo. Incluso dentro de lo normal, he tenido la suerte de conocer a personas con pasión y con talento que demuestran que no tiene uno que estar loco y en guerra con el mundo y aun así encuentran la manera de explorar su humanidad con placer y alegría, dentro de los confines de las jaulas que les han sido asignadas. Pero ese no es mi caso. Mi jaula me la asigne yo mismo, y no puedo jamas salir. Y a pesar de estos maravillosos encuentros, la realidad es que la mayor parte de mis días los paso viviendo en exilio dentro de un mundo que repudio y extraño al mismo tiempo, que juzgo y no juzgo, que quiero y no quiero; que me juzga y no me quiere. Realmente estoy convencido que puedo ser tan brillante como pendejo.
Lo curioso es que en las buenas y en las terribles, sin distinción, me alegra haber salido. Que mi vida sea difícil, que las personas no me entiendan, que yo no me entienda, que mis malas sean muy malas y que mis buenas sean pocas pero intensas; que prefiera no estar a regresar al mundo. A pesar de los errores y los fracasos, nada supera el saber que has hecho todo lo posible por hacer tu vida tuya. Por qué aceptamos vivir en un mundo donde uno no puede ser uno mismo? Por qué gastar nuestra corta existencia repitiendo lo que aquellos que vinieron antes de nosotros esperan que hagamos? Por qué es tan fácil ceder e ir con la corriente en lugar de tener la fuerza para tratar de caminar nuestro propio camino? Por qué por querer hacerlo a veces me siento defectuoso? Qué esta mal en mi?
Supongo que las respuestas a estas preguntas son la razón por la cual el mundo es un lugar tan popular, donde vive la mayoría de la gente. Ahí viven protegidos del verdadero destino y la incertidumbre, no tienen que responder estas preguntas ni tienen que decidir y hacerse responsables de sus vidas. Claro, tienen su versión, valida, de incertidumbre y decisiones. Pero es una versión amordazada, como de concurso de televisión vespertino. Tienen una definición de común acuerdo de "bueno" y "malo"; idea que simplemente me es incomprensible, y juzgan, y se juzgan, en base a la vara pública. La opinión de otros es más importante que la propia, y la opinión propia es aquella que creamos la mayoría estará de acuerdo. Esto aplicado a conjuntos resulta en que ninguna opinión tenga valor. Y es que tener una opinión propia requiere carácter, confianza y fuerza. Y cómo demonios vamos a tener dichas cualidades si vivimos en un mundo que nos "protege" de cualquier situación que fomente su verdadero desarrollo? No es tan sólo hasta cuando el mundo falla y la protección padece, que las circunstancias ponen a prueba la madera de los hombres para vivir en el exilio o hundirse en sus recovecos.
Es por eso que creo que solamente pueden ser libres los accidentados o los extraordinarios. De los extraordinarios no se mucho, pero se bastante sobre nosotros, los accidentados. Quienes por una serie de terribles eventos nos forjamos, nos rompemos, y nos volvemos a forjar. Si, todos en la vida tomamos decisiones. Si la familia y la geografía es "buena" (sepa el carajo que significa bueno en este sentido) decidimos que carrera profesional estudiar, con quien reproducirnos, en estos tiempos "modernos" nuestra preferencia sexual, el numero de hijos, propiedades y ahorros. Eso es una mierda. Si esas son todas las decisiones que uno toma en este vida, uno no esta más que viviendo una vida de cartón. Qué sabe uno de la vida si nunca se ha sentido tranquilo sino hasta tener cerca su veneno, mientras que al mismo tiempo siente miedo de consumirlo? El placer al consumirlo, y la vergüenza al despertar. El resto, la amplia gama de emociones humanas, de experiencias y situaciones. Todo lo que existe fuera de la caja, lo "bueno" y lo "malo". Carajo, qué tal un mundo sin "bueno" ni "malo"? Un mundo las cosas son lo que son, sin juicio ni gloria. Los accidentados somos forzados a salir, unos regresan y otros no.
Yo no regrese, y ahora vivo en el exilio público. De vez en cuando cruza mi mente la idea de regresar a una vida "normal", pero la ironía es tan fuerte que bloquea mi sentido del olfato. De todos modos, escribo esto en búsqueda de otros exiliados, o curiosos, con la expectativa de que aquellos en un camino como el mío no se sientan solos, y que aquellos que estén flotando decidan regresar o no. Escribo esto por que algún día yo regresare como lector, y entonces no me sentiré solo, por que sabré que yo estuve aquí conmigo.
Ni aquellos que han experimentado el rechazo de personas a quienes han tratado de acercarse, pueden imaginar la brutalidad del rechazo del mundo entero. De alguna manera el que nada tenga sentido de repente lo tiene. Recuerdo la primera vez que me opuse al rechazo. Pase diez días sin contacto humano. Un duelo de orgullos entre el mundo y yo, que evidentemente perdí pero no sin haber aprendido algo. La delgada linea entre lo que se puede interpretar como rechazo del mundo o rechazo de uno mismo. O como ignorancia de uno mismo. De las cosas que uno cree que sabe, o cree que quiere, pero en realidad sabemos tan poco sobre nosotros. Es aterrador pensar sobre nosotros, y pasar tiempo con nosotros mismos. Es aterrador visualizar nuestra presencia en frente del mundo y de la inmensa presión que nos subyuga. Es mejor cerrar los ojos, doblar las manos, y abrir las piernas. Independientemente de nuestros propios conflictos, es un hecho que si rechazamos al mundo, el nos rechazara de vuelta. Pero no todo es causa perdida. El misterioso y peligroso camino que se abre por en medio del conflicto es uno lleno de potencia, y de potencial humano.
En busca de la libertad de descubrir y vivir mi propia definición de la experiencia humana, rechace todo lo que considere mundano y cliché. Por mi buena fortuna he encontrado múltiples burbujas de libertad, de lugares y personas excepcionales con las cuales puedo disfrutar de mi caótica existencia y compartir nuestra curiosidad mutua por la vida y por el mundo. Incluso dentro de lo normal, he tenido la suerte de conocer a personas con pasión y con talento que demuestran que no tiene uno que estar loco y en guerra con el mundo y aun así encuentran la manera de explorar su humanidad con placer y alegría, dentro de los confines de las jaulas que les han sido asignadas. Pero ese no es mi caso. Mi jaula me la asigne yo mismo, y no puedo jamas salir. Y a pesar de estos maravillosos encuentros, la realidad es que la mayor parte de mis días los paso viviendo en exilio dentro de un mundo que repudio y extraño al mismo tiempo, que juzgo y no juzgo, que quiero y no quiero; que me juzga y no me quiere. Realmente estoy convencido que puedo ser tan brillante como pendejo.
Lo curioso es que en las buenas y en las terribles, sin distinción, me alegra haber salido. Que mi vida sea difícil, que las personas no me entiendan, que yo no me entienda, que mis malas sean muy malas y que mis buenas sean pocas pero intensas; que prefiera no estar a regresar al mundo. A pesar de los errores y los fracasos, nada supera el saber que has hecho todo lo posible por hacer tu vida tuya. Por qué aceptamos vivir en un mundo donde uno no puede ser uno mismo? Por qué gastar nuestra corta existencia repitiendo lo que aquellos que vinieron antes de nosotros esperan que hagamos? Por qué es tan fácil ceder e ir con la corriente en lugar de tener la fuerza para tratar de caminar nuestro propio camino? Por qué por querer hacerlo a veces me siento defectuoso? Qué esta mal en mi?
Supongo que las respuestas a estas preguntas son la razón por la cual el mundo es un lugar tan popular, donde vive la mayoría de la gente. Ahí viven protegidos del verdadero destino y la incertidumbre, no tienen que responder estas preguntas ni tienen que decidir y hacerse responsables de sus vidas. Claro, tienen su versión, valida, de incertidumbre y decisiones. Pero es una versión amordazada, como de concurso de televisión vespertino. Tienen una definición de común acuerdo de "bueno" y "malo"; idea que simplemente me es incomprensible, y juzgan, y se juzgan, en base a la vara pública. La opinión de otros es más importante que la propia, y la opinión propia es aquella que creamos la mayoría estará de acuerdo. Esto aplicado a conjuntos resulta en que ninguna opinión tenga valor. Y es que tener una opinión propia requiere carácter, confianza y fuerza. Y cómo demonios vamos a tener dichas cualidades si vivimos en un mundo que nos "protege" de cualquier situación que fomente su verdadero desarrollo? No es tan sólo hasta cuando el mundo falla y la protección padece, que las circunstancias ponen a prueba la madera de los hombres para vivir en el exilio o hundirse en sus recovecos.
Es por eso que creo que solamente pueden ser libres los accidentados o los extraordinarios. De los extraordinarios no se mucho, pero se bastante sobre nosotros, los accidentados. Quienes por una serie de terribles eventos nos forjamos, nos rompemos, y nos volvemos a forjar. Si, todos en la vida tomamos decisiones. Si la familia y la geografía es "buena" (sepa el carajo que significa bueno en este sentido) decidimos que carrera profesional estudiar, con quien reproducirnos, en estos tiempos "modernos" nuestra preferencia sexual, el numero de hijos, propiedades y ahorros. Eso es una mierda. Si esas son todas las decisiones que uno toma en este vida, uno no esta más que viviendo una vida de cartón. Qué sabe uno de la vida si nunca se ha sentido tranquilo sino hasta tener cerca su veneno, mientras que al mismo tiempo siente miedo de consumirlo? El placer al consumirlo, y la vergüenza al despertar. El resto, la amplia gama de emociones humanas, de experiencias y situaciones. Todo lo que existe fuera de la caja, lo "bueno" y lo "malo". Carajo, qué tal un mundo sin "bueno" ni "malo"? Un mundo las cosas son lo que son, sin juicio ni gloria. Los accidentados somos forzados a salir, unos regresan y otros no.
Yo no regrese, y ahora vivo en el exilio público. De vez en cuando cruza mi mente la idea de regresar a una vida "normal", pero la ironía es tan fuerte que bloquea mi sentido del olfato. De todos modos, escribo esto en búsqueda de otros exiliados, o curiosos, con la expectativa de que aquellos en un camino como el mío no se sientan solos, y que aquellos que estén flotando decidan regresar o no. Escribo esto por que algún día yo regresare como lector, y entonces no me sentiré solo, por que sabré que yo estuve aquí conmigo.
4.01.2013
Anything but the rain
During a silent and rainy night they came, uninvited. They easily made their way inside. Helplessly I could only sit and watch as they began to take it all away.
In a flash, gone were all our memories together, I could barely remember the sound of her voice or the hints of her smell. All of them disappeared in an instant as well. And I stood and watched silently as they did it.
My laugher and smile, my sadness and tears, even my anger and hate. All emotions where syphoned out of me. Red, green, blue, yes even blue, all colors and shapes were gone; none remained. I didn't say a word. The warmth and the cold. Their company and their rejection, my entire sense of humanity gone in an instant.
I became a husk, nothing more than an empty shell, as they systematically gathered and stole every part of me. In that humid black and white night, I gave up on everything; there was nothing left.
Then they took the rain. Before I could notice a hollow shout poured out of my pores with extreme violence - "Anything but the rain!". And then it finally stopped raining.
In a flash, gone were all our memories together, I could barely remember the sound of her voice or the hints of her smell. All of them disappeared in an instant as well. And I stood and watched silently as they did it.
My laugher and smile, my sadness and tears, even my anger and hate. All emotions where syphoned out of me. Red, green, blue, yes even blue, all colors and shapes were gone; none remained. I didn't say a word. The warmth and the cold. Their company and their rejection, my entire sense of humanity gone in an instant.
I became a husk, nothing more than an empty shell, as they systematically gathered and stole every part of me. In that humid black and white night, I gave up on everything; there was nothing left.
Then they took the rain. Before I could notice a hollow shout poured out of my pores with extreme violence - "Anything but the rain!". And then it finally stopped raining.
Bonds
Sharing contexts generates relationships, bonds between people. Classmates become friends who then become couples, just like coworkers or neighbors. The things we share define the nature of our bond. We were built to bond.
Yet responsibilities, obligations, assumptions, projections and guilt are created through the process of bonding; and eventually kill their creator. We were made to be on our own.
However, there is a special kind of bond that kind overcome this fate. Such are the bonds that are born out of will, with a strength that goes beyond what simply fate and circumstances can provide. They transcend inertia and stand true to the feelings that created them. We are not meant to be alone.
Yet responsibilities, obligations, assumptions, projections and guilt are created through the process of bonding; and eventually kill their creator. We were made to be on our own.
However, there is a special kind of bond that kind overcome this fate. Such are the bonds that are born out of will, with a strength that goes beyond what simply fate and circumstances can provide. They transcend inertia and stand true to the feelings that created them. We are not meant to be alone.
2.16.2013
Feliz
No puedo decir, con sinceridad, que el estado de ánimo "feliz" sea "mejor" que los demás. Son simplemente diferentes, y como todo en esta vida, cada uno tiene su encanto. De hecho, no tolero la noción de que feliz es "bueno" y que triste, enojado, y demás, son "malos". Entiendo la diferencia entre emociones positivas y negativas, pero eso de ninguna manera hace a unas mejores que las otras.
Bajo la misma línea, parece que he llegado a la conclusión de que no venimos a este mundo a ser felices, si no, a experimentar en plenitud la amplia gama de emociones humanas; a descubrirnos y conocernos. Un cerebro pequeño opondrá resistencia a esta idea, bajo la tesis de que no venimos a este mundo a sufrir ni a ser mártires, y que probablemente yo sea un tipo deprimido. Una mente primitiva sólo puede lidiar con absolutos; con extremos simples y fáciles. Que lo feliz es lo más maravilloso en el mundo, y es absoluto. Que el amor es perfecto, el matrimonio es regla, y todos somos héroes en nuestra comunidad.
Gente que cree qué su familia es la mejor, que hacen siempre lo mejor, quieren siempre lo mejor, y bueno; sólo lo bueno. Dios los prohiba de caer ante la tentación de hacer lo que desean. Por eso creen que ser feliz es absoluto y correcto. Gente que vive encerrada en esta caja que les han dado, y es obediente sobre lo que debe o no hacer. Que carece del carácter para decidir por sí mismo, y hacerse responsable de sus acciones. A la que le molesta gente como yo, que los ponen en evidencia.
Viven encerrados en un mundo de máscaras, siguiendo un conjunto de reglas imposibles de cumplir. Incapaces de revelarse, disimulan y fingen, que todo esta bien y correcto. Todo siempre esta bien, y feliz. Su felicidad es el aroma del pecado que corroe sus propias vidas. Por las noches se flagelan ante la presencia de otras emociones. En su lecho de muerte admiten su debilidad.Yo no vine a este mundo a ser solamente feliz, vine a ser libre de ser lo que quiera ser.
Bajo la misma línea, parece que he llegado a la conclusión de que no venimos a este mundo a ser felices, si no, a experimentar en plenitud la amplia gama de emociones humanas; a descubrirnos y conocernos. Un cerebro pequeño opondrá resistencia a esta idea, bajo la tesis de que no venimos a este mundo a sufrir ni a ser mártires, y que probablemente yo sea un tipo deprimido. Una mente primitiva sólo puede lidiar con absolutos; con extremos simples y fáciles. Que lo feliz es lo más maravilloso en el mundo, y es absoluto. Que el amor es perfecto, el matrimonio es regla, y todos somos héroes en nuestra comunidad.
Gente que cree qué su familia es la mejor, que hacen siempre lo mejor, quieren siempre lo mejor, y bueno; sólo lo bueno. Dios los prohiba de caer ante la tentación de hacer lo que desean. Por eso creen que ser feliz es absoluto y correcto. Gente que vive encerrada en esta caja que les han dado, y es obediente sobre lo que debe o no hacer. Que carece del carácter para decidir por sí mismo, y hacerse responsable de sus acciones. A la que le molesta gente como yo, que los ponen en evidencia.
Viven encerrados en un mundo de máscaras, siguiendo un conjunto de reglas imposibles de cumplir. Incapaces de revelarse, disimulan y fingen, que todo esta bien y correcto. Todo siempre esta bien, y feliz. Su felicidad es el aroma del pecado que corroe sus propias vidas. Por las noches se flagelan ante la presencia de otras emociones. En su lecho de muerte admiten su debilidad.Yo no vine a este mundo a ser solamente feliz, vine a ser libre de ser lo que quiera ser.
Héroe
Le has mentido a tus padres, a tus amigos y hermanos.
Les has mentido a ellas, y a sus niños.
Engañaste a tus benefactores, y a aquellos que te han lastimado.
Engañaste a quien te ha amado y olvidado.
Con las letras manipulas y con el silencio presionas.
Estas lleno de verdades a medias y circunstanciales.
Vives de las excepciones, condiciones, azar y buena voluntad de otros.
Con tu falsa sonrisa adquieres confianza para después usarla.
Mientes a quien te ha perdonado; mientes al espejo y a la noche.
Mientes, mientes, mientes.
Usando la máscara de un sueño y libertad, de una meta, un ideal.
Con un antifaz de honestidad y sinceridad.
Tergiversas tus memorias y alteras tus recuerdos.
Le mientes al presente con un pasado falso, y al futuro con fantasías y fábulas.
Les mientes con el whisky y con el humo; con tu arte y tu melancolía.
Incluso mientes con la verdad.
Después de haber distorsionado todo, de haberle mentido a todos, sólo te queda una salida.
Después de haber abusado de todos, incluso de ti mismo, sólo tienes un camino.
Cree en la fuerza de tus mentiras.
Sigue mintiendo hasta que vuelvas tus mentiras realidad.
Les has mentido a ellas, y a sus niños.
Engañaste a tus benefactores, y a aquellos que te han lastimado.
Engañaste a quien te ha amado y olvidado.
Con las letras manipulas y con el silencio presionas.
Estas lleno de verdades a medias y circunstanciales.
Vives de las excepciones, condiciones, azar y buena voluntad de otros.
Con tu falsa sonrisa adquieres confianza para después usarla.
Mientes a quien te ha perdonado; mientes al espejo y a la noche.
Mientes, mientes, mientes.
Usando la máscara de un sueño y libertad, de una meta, un ideal.
Con un antifaz de honestidad y sinceridad.
Tergiversas tus memorias y alteras tus recuerdos.
Le mientes al presente con un pasado falso, y al futuro con fantasías y fábulas.
Les mientes con el whisky y con el humo; con tu arte y tu melancolía.
Incluso mientes con la verdad.
Después de haber distorsionado todo, de haberle mentido a todos, sólo te queda una salida.
Después de haber abusado de todos, incluso de ti mismo, sólo tienes un camino.
Cree en la fuerza de tus mentiras.
Sigue mintiendo hasta que vuelvas tus mentiras realidad.
Fantasmas
Tengo un problema con mis recuerdos. Son demasiados; muy intensos. La mayoría son de buenos momentos, de grandes experiencias. Son geniales. Y eso es lo que los hace particularmente dolorosos. Recuerdo a quienes fueron mis amigos. Recuerdo como abusamos de la infancia juntos, como disfrutamos nuestra inmadurez e ingenuidad. Recuerdo como generamos hermandades, y aprendimos juntos.
La recuerdo a ella, y la manera tan sincera en que me amaba. Recuerdo como crecimos juntos, y como nos descubrimos mutuamente durante tantos años. Recuerdo los momentos importantes, el primer te quiero, y el ultimo. Recuerdo los detalles insignificantes, su manera particular de secarse al salir de la ducha, o como seleccionaba las mejores papas fritas. Recuerdo a mi familia. Lo recuerdo a el, siempre sonriente, despreocupado y disfrutando de la vida. A ella joven y entusiasta, con un futuro por delante. Recuerdo todo, por más que trato de convencerme de lo contrario.
El peso de los recuerdos me esta volviendo loco. Siento que tengo una promesa que no voy a poder cumplir. Que tengo una meta que es imposible de alcanzar. No puedo lidiar con eso. No puedo. Es imposible que yo sólo, pueda si quiera reproducir una pizca de la felicidad que con ellos pude sentir. Y no hay nada que pueda hacer para recuperarlos. Ellos ya no son ellos, y yo no soy yo. Vivo atrapado en el pasado de mis memorias. Constantemente abrumado, asfixiado, sometido y subyugado.
Sobrevivo gracias a mi coraje y mis venenos. Sobrevivo por que soy necio y tengo un problema patológico con el concepto de darse por vencido. Y ese es exactamente el problema. Ya no vivo, sobrevivo. Con toda la fuerza que me queda, mantengo a flote un barco que no se mueve para ningún lado, y que al contrario, tiene fugas por doquier. Sobrevivo por que no puedo rendirme, no puedo romper las promesas que hice a aquellos que quise. No puedo aceptar haberlos perdido en vano. Algo bueno tiene que resultar de mis acciones que me llevaron a este punto. Si no es así, significa que todo lo que hice estuvo mal. No puedo lidiar con eso. ¿Cómo podría aceptarlo?
Vivo rodeado de fantasmas, son mi sombra y aliento. He aprendido a mantener vivos los recuerdos de las personas que he querido día a día con cada acción que tomo. Sonrío como el sonreía, me seco en la ducha como ella lo hacia, creo arte como el lo hubiera echo. Vivo en carne propia la culpa de los lazos que he cortado. Cada día, trato de perdonarme por las consecuencias de las decisiones que he tomado. Pero esta mal. Todo esta mal. Vivo atrapado en el pasado, y eso limita mi presente. Lo se, pero no puedo superarlo. Mi misma incapacidad de superarlo se convierte en culpa, en evidencia de debilidad, que de alguna forma me da coraje para sobrevivir, y al mismo tiempo me limita.
Es una lastima que sobrevivir no me interese en absoluto. Tampoco me interesa generar nuevas memorias, si a final de cuentas van a terminar persiguiendome junto a las demás. No me interesa nada. Tan sólo quiero que me dejen solo con los demonios que me persiguen. Tan sólo quiero empezar de cero. No se como. No quiero que nadie me rescate, no quiero escapar de esto. Quiero superarlo. Por mi fuerza, con mis manos. O caer. No quiero que nadie que cargue con mis demonios. Esto es algo mío, y sólo mío.
Siempre hice lo correcto. Sin importar las dificultades, el esfuerzo o el sacrificio, siempre hice lo correcto. Es por eso que pude vivir tantos sueños. Una amistad insuperable, amor sincero y autentico, un abrazo cálido. Por eso logre sobreponerme a mis debilidades y a pesar ellas logre obtener la aceptación, incluso admiración, de aquellos que me juzgaban. Cada meta, por mas imposible que pareciera, con la fuerza de mis mis manos y el apoyo de las suyas logre alcanzarlas. Entonces, ¿Por qué ahora estoy tan solo?, ¿Qué hice mal?, ¿Qué puedo hacer? Dejar ir. Dejarme ir.
En momentos como estos siempre le agradezco al lobo. El sabe lo que ustedes saben. Cómo esto es circunstancial; que ya pasara. Que la solución es dejar el pasado atrás y generar nuevos lazos y memorias en el presente, con nuevos amigos, y tratando de recuperar a los viejos. Que en un futuro me será incomprensible como pude estar atorado en esta situación. El lo sabe, pero no me limita. Me deja nadar en el pozo mientras de reojo se asegura que no pase de más. El se nutre con mi lucha. Yo me nutro con su orgullo. Esta es la vida que elegimos. Intensa. Esta es la vida que nos toco. Difícil. Este es el lobo, y el lobo soy yo. Sus recuerdos me persiguen, y mis memorias lo alimentan.
La recuerdo a ella, y la manera tan sincera en que me amaba. Recuerdo como crecimos juntos, y como nos descubrimos mutuamente durante tantos años. Recuerdo los momentos importantes, el primer te quiero, y el ultimo. Recuerdo los detalles insignificantes, su manera particular de secarse al salir de la ducha, o como seleccionaba las mejores papas fritas. Recuerdo a mi familia. Lo recuerdo a el, siempre sonriente, despreocupado y disfrutando de la vida. A ella joven y entusiasta, con un futuro por delante. Recuerdo todo, por más que trato de convencerme de lo contrario.
El peso de los recuerdos me esta volviendo loco. Siento que tengo una promesa que no voy a poder cumplir. Que tengo una meta que es imposible de alcanzar. No puedo lidiar con eso. No puedo. Es imposible que yo sólo, pueda si quiera reproducir una pizca de la felicidad que con ellos pude sentir. Y no hay nada que pueda hacer para recuperarlos. Ellos ya no son ellos, y yo no soy yo. Vivo atrapado en el pasado de mis memorias. Constantemente abrumado, asfixiado, sometido y subyugado.
Sobrevivo gracias a mi coraje y mis venenos. Sobrevivo por que soy necio y tengo un problema patológico con el concepto de darse por vencido. Y ese es exactamente el problema. Ya no vivo, sobrevivo. Con toda la fuerza que me queda, mantengo a flote un barco que no se mueve para ningún lado, y que al contrario, tiene fugas por doquier. Sobrevivo por que no puedo rendirme, no puedo romper las promesas que hice a aquellos que quise. No puedo aceptar haberlos perdido en vano. Algo bueno tiene que resultar de mis acciones que me llevaron a este punto. Si no es así, significa que todo lo que hice estuvo mal. No puedo lidiar con eso. ¿Cómo podría aceptarlo?
Vivo rodeado de fantasmas, son mi sombra y aliento. He aprendido a mantener vivos los recuerdos de las personas que he querido día a día con cada acción que tomo. Sonrío como el sonreía, me seco en la ducha como ella lo hacia, creo arte como el lo hubiera echo. Vivo en carne propia la culpa de los lazos que he cortado. Cada día, trato de perdonarme por las consecuencias de las decisiones que he tomado. Pero esta mal. Todo esta mal. Vivo atrapado en el pasado, y eso limita mi presente. Lo se, pero no puedo superarlo. Mi misma incapacidad de superarlo se convierte en culpa, en evidencia de debilidad, que de alguna forma me da coraje para sobrevivir, y al mismo tiempo me limita.
Es una lastima que sobrevivir no me interese en absoluto. Tampoco me interesa generar nuevas memorias, si a final de cuentas van a terminar persiguiendome junto a las demás. No me interesa nada. Tan sólo quiero que me dejen solo con los demonios que me persiguen. Tan sólo quiero empezar de cero. No se como. No quiero que nadie me rescate, no quiero escapar de esto. Quiero superarlo. Por mi fuerza, con mis manos. O caer. No quiero que nadie que cargue con mis demonios. Esto es algo mío, y sólo mío.
Siempre hice lo correcto. Sin importar las dificultades, el esfuerzo o el sacrificio, siempre hice lo correcto. Es por eso que pude vivir tantos sueños. Una amistad insuperable, amor sincero y autentico, un abrazo cálido. Por eso logre sobreponerme a mis debilidades y a pesar ellas logre obtener la aceptación, incluso admiración, de aquellos que me juzgaban. Cada meta, por mas imposible que pareciera, con la fuerza de mis mis manos y el apoyo de las suyas logre alcanzarlas. Entonces, ¿Por qué ahora estoy tan solo?, ¿Qué hice mal?, ¿Qué puedo hacer? Dejar ir. Dejarme ir.
En momentos como estos siempre le agradezco al lobo. El sabe lo que ustedes saben. Cómo esto es circunstancial; que ya pasara. Que la solución es dejar el pasado atrás y generar nuevos lazos y memorias en el presente, con nuevos amigos, y tratando de recuperar a los viejos. Que en un futuro me será incomprensible como pude estar atorado en esta situación. El lo sabe, pero no me limita. Me deja nadar en el pozo mientras de reojo se asegura que no pase de más. El se nutre con mi lucha. Yo me nutro con su orgullo. Esta es la vida que elegimos. Intensa. Esta es la vida que nos toco. Difícil. Este es el lobo, y el lobo soy yo. Sus recuerdos me persiguen, y mis memorias lo alimentan.
2.15.2013
Loto sumergido
En este momento, soy absolutamente inútil. Por eso siento la necesidad de terminarlo todo. No tolero la noción de mi existencia sin propósito, sin ambición. Esta existencia tan etérea, absolutamente irrelevante, despreciable y olvidable. No lo soporto. Si mi vida se ha visto reducida a esto, si mi existencia será una banal y sin significado, al menos quiero ser insignificante junto con la gente que aprecio. Si ni si quiera eso puedo tener, entonces prefiero no ser. Sin embargo no tengo lo que se necesita para ponerle solución a mi situación. Y a consecuencia de eso es que tolero esta insulsa existencia, esta lenta e irrelevante agonía. Con esperanzas de que algo cambie, aunque estoy consciente que el que tiene que cambiar soy yo, o que en dado caso, el desgaste del día a día lentamente me empuje para obtener el coraje que necesito para ponerle fin a esta insípida existencia; tan insípida que ya no puedo llamarla vida.
Vivo en automático, vivo para tratar de evitar notar que estoy vivo. Vivo para distraerme, pare engañarme, para hacerme olvidar. Vivo para evitar recordar el pasado. Y a eso no puede llamarsele vida. Sin ninguna ambición, ni aspiración, solo con lamento y desesperanza. Si bien, cuento con hermosos y maravillosos recuerdos, me han dado la espalda y han dejado de ser luces que me guían hacia un mejor futuro. No, ahora se han convertido en crucifijos, en mementos, en evidencia ineludible de que lo más intenso de mi vida ya ha pasado, se han convertido en reyes, en tiranos, que me atormentan asegurando que nada de lo que haga los podrá superar; que mi mis esfuerzos son, y seguirán siendo, inútiles. Que mi vida es inútil. Que debería estar agradecido de todo lo que he vivido, así como debería ser humilde y admitir que de ahora en adelante se han terminado las cimas y solo quedan largas y llanas estepas. Que si al llegar al punto más alto, logre brillar, y caí desapercibido, ¿Qué esperanzas puedo tener ahora de lograrlo? Resígnate, ríndete y muere muchacho. Bienvenido al mundo de los hombres. Donde nada importa, nada tiene sentido, todos somos, nadie existe; púdrete.
Vivo en automático, vivo para tratar de evitar notar que estoy vivo. Vivo para distraerme, pare engañarme, para hacerme olvidar. Vivo para evitar recordar el pasado. Y a eso no puede llamarsele vida. Sin ninguna ambición, ni aspiración, solo con lamento y desesperanza. Si bien, cuento con hermosos y maravillosos recuerdos, me han dado la espalda y han dejado de ser luces que me guían hacia un mejor futuro. No, ahora se han convertido en crucifijos, en mementos, en evidencia ineludible de que lo más intenso de mi vida ya ha pasado, se han convertido en reyes, en tiranos, que me atormentan asegurando que nada de lo que haga los podrá superar; que mi mis esfuerzos son, y seguirán siendo, inútiles. Que mi vida es inútil. Que debería estar agradecido de todo lo que he vivido, así como debería ser humilde y admitir que de ahora en adelante se han terminado las cimas y solo quedan largas y llanas estepas. Que si al llegar al punto más alto, logre brillar, y caí desapercibido, ¿Qué esperanzas puedo tener ahora de lograrlo? Resígnate, ríndete y muere muchacho. Bienvenido al mundo de los hombres. Donde nada importa, nada tiene sentido, todos somos, nadie existe; púdrete.
Flama
Ardí tan fuerte, que ahora cualquier chispa me parece insignificante.
Ardí tan alto, que ahora cualquier viento me parece un suspiro.
Ardí soñando; la realidad me ha dejado helado.
Ardí tan alto, que ahora cualquier viento me parece un suspiro.
Ardí soñando; la realidad me ha dejado helado.
Cancer
Demasiado duro.
Demasiado profundo.
Demasiado frecuente.
No puedo más con esto. Pero, no quiero morir.
Demasiado profundo.
Demasiado frecuente.
No puedo más con esto. Pero, no quiero morir.
2.10.2013
Return to ash
We're not built to be broken, yet we break.
We're not here to hurt others, yet we do.
We were never told to suffer, yet we must.
We were told to forgive, yet we cannot let go.
Our existence is one of contradictions and illusions.
But if you let go of the future,
you won't be hurt anymore.
Return to ash.
We're not here to hurt others, yet we do.
We were never told to suffer, yet we must.
We were told to forgive, yet we cannot let go.
Our existence is one of contradictions and illusions.
But if you let go of the future,
you won't be hurt anymore.
Return to ash.
2.01.2013
Numb
Stuck. Stuck. Stuck .Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Stuck. Mute. Numb.
No regresar.
Alguna vez fui esclavo de la gravedad del mundo sobre mis hombros, y vivía como los hombres. Sin embargo el mundo, con su satírica crueldad, en un capricho dulcemente destruyo mi cuerpo y devoro mi espíritu. En mi caída, perdí el miedo; y cuando por fin logre alcanzar el suelo, perdí lo que me quedaba de cordura. Al levantarme, note que había perdido las ataduras del mundo que antes me acorralaban.
En mi locura, decidí alejarme, de todo y de todos, decidí abandonar el mundo de los hombres, y convertirme en bestia, libre de recorrer todos los caminos, de perderme en soledad, de encontrarme en el vacío. Poco a poco me perdí más y más; a pedazos perdí mi humanidad. Una falsa ilusión de control me motivaba a seguir adelante. Hasta que lo perdí todo.
Me aleje tanto del mundo que perdí su rastro, me perdí dentro del camino perdido. Todo, absolutamente todo, perdió su peso, el mundo se convirtió en este lugar blando e indiferente, donde nada vale, donde nada importa. Todo es despreciable, reemplazable, irremplazable, no importa, Todo es temporal, todo se obtiene por azar y de la misma manera se pierde. Nuestras decisiones son irrelevantes, nuestros miedos, heridas, ideas, sueños, son temporales y son tan endebles como un castillo de arena; todo es efímero y circunstancial.
Voluntad y libre albedrío son masturbación; seguir las cosas al pie de la letra es masoquismo. Los venenos son lo único que cura, y el olor a sangre es lo único que confirma que estamos vivos. Lo accidental es lo único eterno, y lo eterno es mentira. La indiferencia es la única diferencia, las contradicciones son justicia y el regreso a lo simple es lo más difícil. Lo fácil es mundano y lo complicado es redundante. Los caprichos son lo único que tiene sentido, y los sentidos no lo tienen.
Lo etéreo es lo único que existe, lo permanente es una ilusión. El mundo no es el mundo, ni tu eres quien crees que eres, lo que quieres no lo quieres, y lo que tienes te tiene a ti. Perdido en el vacío todo perdió sentido, y cuando lo perdí por completo, regreso. Y con él encontré el camino de vuelta al mundo y lo recorrí. Pero yo no regrese. La criatura que resulto al final huele a mi, sabe a mi, soy yo, pero no es la misma persona que se fue. Yo me fui con tan sólo un boleto de ida; él no va a regresar.
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