2.15.2013

Loto sumergido

En este momento, soy absolutamente inútil. Por eso siento la necesidad de terminarlo todo. No tolero la noción de mi existencia sin propósito, sin ambición. Esta existencia tan etérea, absolutamente irrelevante, despreciable y olvidable. No lo soporto. Si mi vida se ha visto reducida a esto, si mi existencia será una banal y sin significado, al menos quiero ser insignificante junto con la gente que aprecio. Si ni si quiera eso puedo tener, entonces prefiero no ser. Sin embargo no tengo lo que se necesita para ponerle solución a mi situación. Y a consecuencia de eso es que tolero esta insulsa existencia, esta lenta e irrelevante agonía. Con esperanzas de que algo cambie, aunque estoy consciente que el que tiene que cambiar soy yo, o que en dado caso, el desgaste del día a día lentamente me empuje para obtener el coraje que necesito para ponerle fin a esta insípida existencia; tan insípida que ya no puedo llamarla vida. 

Vivo en automático, vivo para tratar de evitar notar que estoy vivo. Vivo para distraerme, pare engañarme, para hacerme olvidar. Vivo para evitar recordar el pasado. Y a eso no  puede llamarsele vida. Sin ninguna ambición, ni aspiración, solo con lamento y desesperanza. Si bien, cuento con hermosos y maravillosos recuerdos, me han dado la espalda y han dejado de ser luces que me guían hacia un mejor futuro. No, ahora se han convertido en crucifijos, en mementos, en evidencia ineludible de que lo más intenso de mi vida ya ha pasado, se han convertido en reyes, en tiranos, que me atormentan asegurando que nada de lo que haga los podrá superar; que mi mis esfuerzos son, y seguirán siendo, inútiles. Que mi vida es inútil. Que debería estar agradecido de todo lo que he vivido, así como debería ser humilde y admitir que de ahora en adelante se han terminado las cimas y solo quedan largas y llanas estepas. Que si al llegar al punto más alto, logre brillar, y caí desapercibido, ¿Qué esperanzas puedo tener ahora de lograrlo? Resígnate, ríndete y muere muchacho. Bienvenido al mundo de los hombres. Donde nada importa, nada tiene sentido, todos somos, nadie existe; púdrete.

No hay comentarios.: