10.19.2008

23

Nada tiene que ver el 23, no tiene razón, relación, afición, fascinación con nada que sea real. Tan sólo es un número, de entre tantos, indicando solamente un momento, a lo mejor un espacio, tal vez un pasado, un futuro y un efímero presente; una imagen de una escena en movimiento, nada más.

23.189, un recorte, más exacto, de una noche, de un desvelo, innecesario, inoportuno, insoportable, inevitable. Tan sólo un instante interminable, que a través de estas palabras trascenderá su número y se convertirá en el número de alguien más, volviéndose etéreo, volátil, inexistente, imposible.

No hay comentarios.: