Encadenados, ensimismados, enmascarados, ligados, enamorados, unidos, atados. ¿ Es a caso posible la existencia de uno sin el otro ? Es tan imposible que coexistan así como también lo es que uno este presente sin su compañero a lado. Se tumba para construir, se borra para escribir, se nace para morir, se muere para nacer.
Entre dos polos aparentemente opuestos existe una conexión, que los liga, los conecta, los une. El ser humano, con su infinita capacidad de creación, de destrucción, con su energía, con su fuerza vital es capaz de generar dicha unión.
Podemos crear, podemos destruir, lo podemos todo, hasta donde deseemos, pero nada, es gratis. Cada paso, cada vez, cada iteración, cada ciclo de creación , de destrucción, cada muerte , cada nacimiento se lleva consigo una parte de nosotros, permanentemente. Cada creación se lleva algo nuestra persona, de nuestra esencia, nuestra fuerza vital; inocencia, valor, coraje, confianza; cada destrucción consume igual o más cantidad de nosotros que una creación, y deja dentro de nosotros un residuo que nos complica volver a intentar crear.
El tiempo nos va dejando pobres de nosotros mismos, nos vuelve viejos no solo del físico, sino también del espíritu, del ímpetu, del ser. Cansados, perdidos, cedemos la pelea con el tiempo, dejamos de crear, dejamos de destruir.
Nutre tu alma, tu espíritu, tu fuerza vital. Vive, sueña, pelea, alcanza, pierde. No mal gastes tu persona creando cosas al azar, sin sentido, enfócate, invíertete correctamente; no pierdas tiempo destruyendo sin sentido, enfócate, destruye lo que valga la pena, lo que necesites, destruir, para poder volver a crear ; envíciate.
Nútrete de elementos que te regresen tu energía, que te permitan seguir creando, a plenitud. Entre la creación y la destrucción incluye el ciclo de la virtud, de la pasión, no pares, gánale la vida al tiempo, sin miedo, sin cargas, sin residuos, sólo vive, y se.
Entre dos polos aparentemente opuestos existe una conexión, que los liga, los conecta, los une. El ser humano, con su infinita capacidad de creación, de destrucción, con su energía, con su fuerza vital es capaz de generar dicha unión.
Podemos crear, podemos destruir, lo podemos todo, hasta donde deseemos, pero nada, es gratis. Cada paso, cada vez, cada iteración, cada ciclo de creación , de destrucción, cada muerte , cada nacimiento se lleva consigo una parte de nosotros, permanentemente. Cada creación se lleva algo nuestra persona, de nuestra esencia, nuestra fuerza vital; inocencia, valor, coraje, confianza; cada destrucción consume igual o más cantidad de nosotros que una creación, y deja dentro de nosotros un residuo que nos complica volver a intentar crear.
El tiempo nos va dejando pobres de nosotros mismos, nos vuelve viejos no solo del físico, sino también del espíritu, del ímpetu, del ser. Cansados, perdidos, cedemos la pelea con el tiempo, dejamos de crear, dejamos de destruir.
Nutre tu alma, tu espíritu, tu fuerza vital. Vive, sueña, pelea, alcanza, pierde. No mal gastes tu persona creando cosas al azar, sin sentido, enfócate, invíertete correctamente; no pierdas tiempo destruyendo sin sentido, enfócate, destruye lo que valga la pena, lo que necesites, destruir, para poder volver a crear ; envíciate.
Nútrete de elementos que te regresen tu energía, que te permitan seguir creando, a plenitud. Entre la creación y la destrucción incluye el ciclo de la virtud, de la pasión, no pares, gánale la vida al tiempo, sin miedo, sin cargas, sin residuos, sólo vive, y se.
1 comentario:
Alguna parte de esto me recordó mis clases de Termo. Todos los sistemas tienden al micracroestado con mayor multiplicidad, por eso la entropía en los sistemas aumenta. Siendo el universo un sistema cerrado cada cosa que hacemos incrementa la entropía :O
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